Se hicieron en Córdoba las Sextas Jornadas Forestales, las conclusiones a las que llegaron son malas para el medio ambiente. Según Mónica Dorado, ingeniera agrónoma e impulsora de este evento aseguró que de seguir con este ritmo de desmonte, quedan pinos “para cinco años más, salvo que se empiece urgente a replantar”

Dorado, magister en Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba aseguró que la situación de los pinos implantados en esta provincia es muy seria ya que se plantan de 400 a 600 hectáreas al año pero se extraen alrededor de 2000. A partir de datos que maneja, quedarían en Córdoba apenas 10.000 hectáreas de pinos.

Sólo existe la cuarta parte de pinos que había en la década del 90, las causas de este desacelere de la masa verde se debe al crecimiento de la extracción de pino, y la ausencia de una política adecuada de forestación, a esto hay que sumarle los recurrentes los incendios forestales, muchos de ellos por mano del hombre. Los bosques de pinos son nativos y ayudan equilibrar la biodiversidad de los diferentes ecosistemas que conviven en los montes y en la serranía. Los pinos ayudan a mejorar los suelos y a proteger las cuencas, configurando una barrera natural para evitar desbordes.

Los informes que se mostraron en estas Jornadas dan cuenta de un marcado deterioro de la realidad forestal en Córdoba. En las últimas dos décadas se perdieron el 70% de pinos. Hace veinte años la superficie forestada era de 40.000 hectáreas y hoy sólo hay 10.000.

Esteban Zupan, ingeniero agrónomo de la Regional Córdoba de la Subsecretaría de Desarrollo Foresto Industrial del Ministerio de Agroindustria de la Nación, afirmó: “Obviamente no va a tener en mucho tiempo el esplendor que llegó a tener en 1990. Depende mucho de cómo se maneje de ahora en más; lo que quedó de superficie, la regeneración espontánea con semillas y de que se plante o no”.

Jeremías Ferella, Presidente del Foro de los Ríos, una ONG de Calamuchita aseguró que “Nuestra masa forestal era de 30 mil hectáreas, cayó a 15 mil, porque hemos consumido, pero además 10 mil se quemaron, aunque algunos no quieran reconocerlo” desde su ONG alientan proyectos que tienen que ver con “la diversificación de la economía a través de agriculturas como frambuesa, lavanda, azafrán, olivo y uva, que no son productos intensivos pero sí productos turísticos”

Todos reconocieron que el principal problema que atraviesa la provincia en la ausencia de una política forestal a largo plazo que proteja los bosques nativos.