Por Leandro Vesco

Los perros pueden ser más que mascotas, pueden ayudar a los niños a recuperarse más rápido y a salir del hospital en menos tiempo. Esto lo entendieron y lo practican los miembros de la Asociación Bahiense de Terapia Asistida con Perros “Ahora Juntos” que trabaja desde el año 2011 en el Hospital Municipal de Bahía Blanca “Dr. Leónidas Lucero”. Sonia Colisnechenko es una de las psicólogas que integra el grupo y nos cuenta: “Lo primero que aparece cuando un niño ve a un perro en su pieza es una sonrisa, enseguida quieren bajarse a jugar con él”

Hacemos todo esto ad honorem”, comenta Sonia, quien además preside la ONG. Acaso se trate de una las bases que deben tener las buenas ideas para llegar a tener éxito, y esta lo tuvo y lo sigue teniendo. La única pretensión que tienen es mostrar que los perros puedan ayudar a hacer más humana la estadía de un niño en un hospital. “En el 2011 tenemos conocimiento que se estaba trabajando con perros terapistas en España, en Barcelona. El planteo que se hacía en Argentina, era que hacer eso acá era imposible. No nos conformamos con esto, y presentamos nuestro Programa al Hospital Municipal Leónidas Lucero, para trabajar inicialmente con niños que estuvieran internados. Al principio causó sorpresa, tuvimos que mostrarle videos a los médicos para que vean que detrás de nuestra idea había objetivos terapéuticos”

El proceso para que hoy los perros estén en el hospital tuvo un crecimiento, un desarrollo en el Programa. En un principio trabajaron con discapacidad, con niños con trastornos emocionales, o de aprendizaje.  “A los chicos les atrae la metodología de que haya un perro. Para los niños no es lo mismo ir a un consultorio solos, que ir a uno en donde el que los recibe es un perro. Tenemos consultas individuales, donde siempre nuestra herramienta de trabajo es un perro de terapia, son perros entrenados para trabajar ya sea con psicólogos o con psicopedagogos.

Cuando el Equipo se consolidó y pudieron ver el alcance de lo que habían logrado, entonces dieron el próximo paso necesario: presentarse en el Hospital Municipal donde asisten pacientes que muchas veces tienen bajos recursos e imposibilidad de acceder a una terapia alternativa que les mejore la calidad de vida hospitalaria. No tuvieron mucha resistencia, sólo las dudas y prejuicios propios. “Cuando supieron lo que queríamos hacer, todo el Hospital se movilizó. Se hicieron todos los análisis en donde interviene este Programa de Terapia Asistida con Perros: infectología, ética, para darle a esta terapia un marco administrativo y académico. En el año 2012 se aprueba el ingreso de la Unidad Canina, y ya en el año 2013 trabajamos a full, una vez por semana dentro de la sala de internación pediátrica”

Mientras Sonia nos cuenta la experiencia, única en Argentina de llevar perros terapistas dentro de habitaciones, una perra ladra a lo lejos. “Es Nara, es necesario que las perras vivan con nosotros” El compromiso de las profesionales del Equipo se acerca a una entrega total al proyecto, que se funda precisamente en que su fin no es el económico, sino el de poder ser un instrumento para conseguir que los niños pueden pasar mejor las horas en el hospital y regresar pronto a su hogar, que esto suceda en un Hospital público, es gratificante.

-¿Qué condiciones debe tener un perro para ser terapista y cómo es su entrenamiento?

Trabajamos con labradores, que son seleccionados desde los padres. Tenemos un técnico especializado en perros de terapia, que se ocupa de ver padres, tienen que ser perros de familia, no pueden ser de criaderos, el técnico comienza a observar cuál es la conducta de los padres porque es lo que les transmiten genéticamente a las crías, a partir de ahí se selecciona una mamá, que luego queda preñada, y cuando nace la camada se estudia que todo lo neurológico esté en condiciones, se hacen wwweos en las primeras semanas de vida de las crías y allí el técnico decide qué perra tendrá las condiciones para ser terapista. Trabajamos sólo con hembras. Necesitamos un perra educada, que obedezca a todo lo que se le dice, luego se incorpora la desensibilización, es decir que no le llame la atención una silla de ruedas, que no le preocupen los gritos, que si le tiran de la cola tengan poder de recuperación. Luego se le hacen algunos ejercicios básicos que sabemos que siempre vamos a utilizar, como dar la pata, saludar, chocá los cinco, rotar. Es muy importante que la perra esté con su madre y con la camada, esto ayuda a su sociabilización.

La Unidad Canina del Hospital Lucero en Bahía Blanca está compuesta por seis perras, pero sólo cuatro entran en el hospital. Por lo general las perras terapistas llegan a su edad madurativa ideal para trabajar a los cuatro años. “En cada sesión, las perras quedan muy cansadas, ya que tienen que trabajar en un espacio reducido con varios pacientes”

-¿En qué consiste el Programa de Terapia Asistida con Perros?

Nuestro programa es trabajar en la intervención inmediata. Nosotros llegamos luego de hacerle una higiene general a las perras, porque seguimos y debemos cumplir un protocolo, e ingresamos a la Sala, las perras pueden estar en todas las habitaciones, excepto en las que haya un niño con un trastorno respiratorio, donde el pelo puede llegar a afectarlo. Nosotros ayudamos cuando los chicos están por entrar a la sala de operaciones o cuando salieron de la sala de cirugía. Trabajamos en función de lo que los médicos nos dicen, y qué es lo que ellos quisieran lograr con los perros en sus pacientes internados. Los perros ayudan mucho cuando los niños no se dejen revisar, los que no se dejan inyectar, los que deben caminar luego de una operación y no pueden hacerlo porque le genera pánico. Por lo general las perras entran cuando llega la enfermera y tienen que sacarles sangre o tomarles la presión. Los chicos, lejos de estar asustados, les cuentan a ellas todo lo que han hecho con las perras. Lo que el Hospital plantea hoy al ver los resultados que tienen las perras terapistas es hacer un programa básicamente focalizado en la parte quirúrgica. Nosotros los esperamos a la salida del quirófano, y hacemos el tránsito hacia la recuperación. Eso lo relaja al niño, ver un perro. Preparamos al niño en el antes y en el después de la intervención. También se nos plantea la posibilidad de trabajar con abuelos, que por lo general están solos y les falta una caricia.

-¿Los niños se recuperan con la asistencia de las perras?

-Nosotros hacemos una evaluación. Tenemos un wwweado pre y post intervención. Se evalúa el estado del chico, a la gente de salud que lo rodea, a los papás y al nene a través de una escala analógica visual, que ellos puedan a través de imágenes y olores expresar cómo se sienten. Cuando se termina nuestra intervención con las perras entra otra persona y vuelve a hacer las mismas preguntas. Y los cambios son notables, a los pocos días a los chicos no les duele nada y enseguida quieren caminar. En el momento, en el aquí y ahora el resultado es espectacular.  A largo plazo lo que los médicos nos cuentan es que los chicos tienen otra predisposición. En los casos en los que hay niños que tienen que estar mucho tiempo internados, lo único que esperan es el día en el que llega la perra. Hay un estado anímico en ellos que predispone que toda la intervención clínica sea más satisfactoria, porque el chico presta colaboración.

Los resultados son más fuertes que las dudas”, comenta Sonia al referirse al presente y al futuro del Programa. Hay un gasto importante que cubrir en el entrenamiento, la alimentación, la higiene y el traslado de las perras. “El nuestro es un buen antecedente para que se tome en otros lados: todavía en argentina no hay una mirada de aceptación. Se piensa que las perras generan enfermedades, pero desde infectología nos dicen que en la suela del zapato del padre hay más gérmenes que lo que puede tener un perro” Los resultados, en el Hospital Leónidas Lucero de Bahía Blanca, están a la vista: los niños que son asistidos por las perras terapistas se recuperan más rápido.

Las tres psicólogas, la psicopedagoga y el técnico que integran la Asociación Bahiense de Terapia Asistida con Perros “Ahora Juntos” sólo pretenden avanzar y progresar en su Programa. “Sabemos que podemos ayudar más” No piden mucho, sólo la posibilidad de crecer. “Quizás alguna empresa pueda apoyarnos” Las perras sólo comen Royal Canin. La felicidad de un niño recuperado, no tiene precio.

Para comunicarse con la Asociación, Facebook: Ahora Juntos