En el Festival de Cosquín existe el plato fuerte de cada día en la programación y el plato que gira en el escenario y hace entrar o salir de escena a los músicos. El mes pasado, mientras Juan Falú y Liliana Herrero, en el horario de las tres de la mañana, homenajeaban a Eduardo Falú, el tío del músico, el plato giró imprevistamente y dejó a los músicos fuera del escenario antes de que terminaran su set. ¿Error humano? ¿Censura? Juan Falú y Liliana Herrero ya se había quejado durante su perfomance de no haber tenido tiempo para probar sonido y de tener que tocar en un horario en el que hubieran preferido, tal vez, estar durmiendo.

En un carta publicada en su página esta semana, Juan Falú arremetió contra la organización del festival al que llamó, irónicamente, Caosquín. Y también cuestionó a Marcelo Simón, el presentador histórico del festival: “Me llamó la atención que Marcelo Simón no nos presente, conocedor y admirador de Eduardo (Falú) y de su obra. Pienso en realidad intimamente que lo admira tanto a Eduardo que no lo convence mi status artístico. Su ausencia al momento de nuestro ingreso era un dato más de cómo se estaba valorando nuestra propuesta: sin prueba de sonido, sin comunicaciones previas, sin horarios de mayor alcance televisivo y sin el presentador central”.

Hombre arraigado al campo, Falú propone en su carta un duelo verbal, un debate en Radio Nacional, con Marcelo Simón: “Qué tal una polémica seria frente a los micrófonos de radio nacional. Creo que Simón, como referente coscoíno histórico debería convocarla invitando a portadores de miradas diversas. Eso sería más democrático que usufructuar esa suerte de reserva del aire. las cartas están jugadas y esa discusión ya está instalada con o sin micrófonos”, concluyó Juan Falú. ¿Se animará Simón?