Por Leandro Vesco

El modelo educativo rural se caracteriza por dar conocimiento práctico a sus alumnos. La idea de la Escuela Agrotécnica de Darregueira es brillante: enseñar cómo desde una planta madre es posible clonar especies que sean sanas y que puedan adaptarse mejor al medio ambiente. En un laboratorio los estudiantes de este pueblo se familiarizan con las prácticas y los protocolos en cultivo de tejidos de plantas. “Queremos incentivarlos a sentir curiosidad por la ciencia”, nos cuenta Patricia Stieb, una de las docentes a cargo de la Biofabrica.

Lo mas importante es que la planta madre sea buena, que sea un ejemplar con todas las características propias de esa especie, porque a partir de ella, podemos hacer copias, que nacerán in vitro con todas las potencialidades de esa madre“, resume Patricia lo que los alumnos de cuarto, quinto y sexto años hacen todas las semanas. “Este conocimiento a ellos les puede servir para llevarlos a sus casas, y mejorar huertas en forma natural“, gran parte de los alumnos viven en el campo. Este aprendizaje es vital para los que serán los nuevos habitantes de la familia rural. La soberanía alimentaria que puede provocar este laboratorio se verá dentro de algunas décadas. Acá se construye futuro, uno alejado de los agroquímicos y de la contaminación.

Así como los estudiantes deben ir al tambo y aprender a hacer queso y dulce de leche, entre otras cosas, deben concurrir al laboratorio, que en realidad es una biofábrica para trabajar con las plantas. Uno de sus trabajos se relaciona con ayudar a las comunidades wichis del Chaco. “Ellos usan el chaguar, una planta a la que le sacan una fibra con la que hacen artesanías, pero las comunidades sólo la recolectan y no vuelven a cultivarlas, en el laboratorio, los alumnos pudieron clonar chaguar y los llevaron al Chaco” La tarea de los estudiantes es trasladar al territorio las cualidades que la naturaleza les ha dado a las diferentes especies botánicas, y que por alguna razón se han perdido.

Los huerteros orgánicos hacen este trabajo de un modo empírico, reconocen una planta madre en la huerta y le sacan las semillas para plantarlas y tener así variedades con los rasgos de la madre. En la Biofábrica se hace hincapié en la necesidad de cuidar y proteger a las especies, muchas de ellas amenazadas. “Son muy sensibles”, cuenta Patricia al referirse a las diferentes especies de plantas. “Tienen una capacidad que se llama Totipotencialidad, a partir de un pequeño grupo de células, nosotros podemos volver a dividirla y dividirla, y formar una planta entera” Los docentes buscan trabajar el concepto de alejar a las plantas de la presencia de contaminantes. Se hace hincapié en potenciar las cualidades propias que la naturaleza les dio a cada especie, y que en el entorno en el que vivimos se han visto reducidas, ya sea por enfermedades, cuestiones climáticas o agrotóxicos.

Darregueira es la localidad con más habitantes del Partido de Puan. Un inmensa turbina eólica completa su paisaje, esta energía natural alimenta a la ciudad, no a toda, pero gran parte de su población tiene energía gracias a este método renovable, se trata de una comunidad que vive al ritmo de lo rural, pero que tiene un dinamismo propio, aunque no sea cabecera del Distrito, su importancia regional es notable. El Colegio Agrotécnico San José Obrero ofrece una educación que tiene relación directa con la vida diaria de sus alumnos, muchos de los cuales permanecen en el colegio como pupilos, porque vienen de campo adentro. Este año cumple cincuenta años, su presencia es de vital importancia ya que a pesar de que los pobladores rurales han decrecido, los que han apostado por permanecer deben estar instruidos con una educación agraria de calidad, que a la vez contemple la formación integral del futuro habitante de la ruralidad.

“Queremos transmitirles que las plantas son sensibles y hay que cuidarlas” remarca Patricia. Los alumnos, que luego de terminar su secundaria continuarán sus estudios universitarios, algunos volverán a sus campos, para entonces sabrán qué hacer para poder tener una huerta orgánica que sea capaz de incluir plantas sanas y nutritivas, a través del cultivo de tejidos de vegetales. Lo más importante es que también podrán enseñar y transmitir este conocimiento.