Alrededor de 370 denuncias por canales clandestinos se registraron en la Zona III de Hidráulica en la Provincia de Buenos Aires que abarca las ciudades de 9 de Julio, Chivilcoy, Chacabuco, General Viamonte, Leandro N. Alem, Junín, Alberti, Bragado y General Arenales, muchos de estos municipios en agosto pasado sufrieron serias inundaciones.

El jefe de Zona, el Agrimensor Carlos Escalada, detalló que éstas se reciben regularmente y son formuladas por particulares y los propios municipios. “Lo que se hace al recibir la denuncia por parte de la Dirección Provincial de Saneamiento y Obras Hidráulicas es constatar sobre la veracidad de la denuncia y la existencia o no de antecedentes aprobatorios, luego se transfiere la tramitación a otro organismo provincial que se llama Autoridad del Agua que es la que lleva adelante la gestión de la denuncia”, contó.

Tras estas instancias, este organismo eleva una intimación al titular de la tierra pidiéndole en un plazo de 30 días la presentaciòn de antecedentes de la obra. “Si no lo hace se le declara clandestina, y el procedimiento sigue con una intimación por taponamiento y si no lo cumple pasa a la escena judicial, para que se determine el taponamiento mediante alguna intervención con la fuerza pública, en general previo a eso se hacen multas”, explicó el funcionario.

Una de las principales preocupaciones es cómo pueden afectar los canales clandestinos en el manejo hídrico de la región. Sobre esta situación, el titular del organismo bonaerense aclaró que algunos “han generado inundaciones en zonas urbanas, pero no en todos los casos son los causantes de inundaciones, obviamente vienen por exceso de lluvias, luego si esas lluvias son conducidas de un lugar a otro por canales clandestinos puede ser el motivo de inundación de algún sector”.

En cuanto a la situación que se estima para las próximas semanas, Escalada admitió un escenario complejo. “Se espera una situación particular en el centro y noroeste de la provincia de Buenos Aires, donde hay una importante acumulación de agua en superficie, con lo cual nos plantea una posición desfavorable para afrontar esta lluvia”, sostuvo. Asimismo, caracterizó como “excepcionales” los fenómenos que se han ido dando en el transcurso del año, alcanzando varios cursos de agua su máxima histórica.

En esta línea, argumentó que “es imposible desarrollar alguna acción que lo pueda evitar” y añadió: “por imagen satelital se puede ver como es el área inundada y la imposibilidad de que se desarrollen acciones que no sean de protección de localidades, o cosas muy puntuales para evitar una situación extrema en lugares poblados”.

No obstante, enfatizó que “con esto quiero significar que las obras de canalizaciones ejecutadas en un contexto del tipo que se nos ha planteado pierden posición en el área tan grande inundada, y realmente estas obras sirven para luego tener un mejor drenaje, una mejor situación de la tierra”.

Los pronósticos hablan de un octubre y noviembre muy complicados en cuanto a precipitaciones.