Las habas pertenecen a la familia botánica de las leguminosas y son originarias de China y de Europa, donde se la cultivaba desde tiempos remotos, tanto para alimentación humana como forraje para los animales. Puede decirse entonces que es la leguminosa más antigua utilizada como alimento.

 

Se trata de una especie rústica, de la que se consume la legumbre entera y el grano seco o verde cocido. Contiene hasta un 30 por ciento de proteínas, 217 mg de fósforo y 12 mg de vitamina C por cada 100 gr de porción comestible, entre otros, constituyéndose por ese motivo en un alimento muy nutritivo.

 

En términos botánicos, es una planta anual de entre 50 cm hasta 1,80 m de altura. El tallo es anguloso, de sección cuadrangular, de entre 5 a 10 mm de diámetro, con alas en sus costados. El sistema radical es muy desarrollado, con una fuerte y profunda raíz pivotante.

 

Las hojas de color verde medio son compuestas con dos a seis folíolos, opuestas, de 2 a 9 cm de longitud. Las flores de color blanco poseen una mancha negra o violeta en las alas y se encuentran reunidas en número de 1 a 8 en cortos racimos que parten de las axilas foliares.

 

Al mismo tiempo, el fruto es una legumbre grande de hasta 35 cm de longitud, suave al tacto, sin “hilo”, del tipo denominado come todo, con una sola hasta nueve semillas también grandes, comestibles, de forma oblonga, comprimidas y de color verde amarillento a castaño según la variedad.

Requerimientos

 

Si bien no es exigente en suelos, requiere que éstos sean sueltos de textura franco arcillosa, profundos, con buen tenor de materia orgánica, húmedos y bien drenados, sin encharcarse. El pH óptimo se encuentra entre 7,2 y 8,2 y es algo tolerante a la salinidad.

Requiere climas templado cálidos, adaptándose mejor a los marítimos que a los continentales y se siembra en invierno y primavera. Las semillas germinan con temperaturas templado frías, ya que por encima de los 20°C se perjudica la germinación. Las temperaturas mayores a 30°C durante la floración y el cuajado de las legumbres desmerece su calidad, tornándolas fibrosas y provocando abortos de flores y frutos. En consecuencia, las temperaturas óptimas de cultivo se encuentran entre 15 y 18°C. Las heladas durante la floración afectan notablemente la producción.

 

Para el cultivo, se prepara el suelo hasta los 40 cm de profundidad, para que sus raíces desarrollen sin inconvenientes y se agrega estiércol y otros abonos orgánicos. La época de siembra depende de la región clímática, pero se estima desde marzo y septiembre y es de asiento, distribuyendo la semilla sobre las líneas o surcos distanciados a 60-80 cm y a 30-40 cm entre plantas.

 

A los ocho a doce días de sembradas se produce la germinación y se cosechan
aproximadamente, en promedio, a los 90 días y para grano seco entre los 120 y 150 días.

Existen variedades precoces que se cosechan a los 40 días luego de la implantación.
Durante el cultivo se carpe y se aporca cuando las plantas han alcanzado 20 cm de altura y nuevamente al mes de la primera con el propósito de eliminar malezas y evitar el planchado del suelo.

 

Entre los 15 y 20 cm de altura se les corta el ápice para estimular el crecimiento de nuevas ramas y densificar la mata.

 

En la etapa de crecimiento y en la del desarrollo de flores es conveniente agregar fertilizante Triple 15 que aporta nitrógeno, fósforo y potasio para vigorizarla. En general se practican de dos a tres recolecciones en el período de 30 días. En climas secos no debe faltarles agua sobre todo durante la floración y fructificación.

 

Se asocia muy bien con el ajo con el propósito de repeler plagas de insectos.

 

Enfermedades y plagas

 

Las enfermedades más frecuentes causada por hongos son la Mancha chocolate (Botrytis cinerea y B. fava), Antracnosis del poroto (Ascochyta pisi) y Roya (Uromyces fabae) y el virus del mosaico (Pisum virus 1).

 

Para controlar la Mancha chocolate se espolvorean las plantas con cenizas de maderas y las demás enfermedades fúngicas con purines y fungicidas específicos.
Las plagas que más lo afectan son los trips del poroto, las chinches, los pulgones, los
bruchidos y los bicho bolita. Los trips y pulgones se controlan fácilmente con purín
de ajo (alcohol de ajo) y los demás con otros purines y terápicos específicos.
 

Consejos:

Alitas. La manchita negra o violeta de las flores las hace muy reconocibles. Se encuentran reunidas en número de 1 a 8.

Si bien no es exigente en suelos, requiere que éstos sean sueltos de textura franco arcillosa.

Se asocia muy bien con el ajo con el propósito de repeler plagas de insectos.