La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) proyecta instalar en el Valle Inferior del Río Negro una planta piloto de producción de harina libre de gluten con el objetivo de cubrir las demandas alimentarias de la población, en especial a aquella que padece trastornos asociados al consumo de gluten, por ejemplo a los celíacos.

La iniciativa fue presentada durante esta semana en Tecnópolis, en una Jornada en la que se expusieron todos los proyectos Agrovalor de todo el país. El proyecto de la Universidad Nacional de Río Negro tomará cuerpo bajo un modelo de cogestión público-privado con la participación de la UNRN, a través de la carrera de Ingeniería Agronómica que se dicta en la Sede Atlántica, la Asociación Cluster de Frutos Secos de Río Negro y organizaciones de productores pertenecientes a la agricultura familiar: las cooperativas de productores orgánicos de San Javier y la Asociación INTI Boliviana.

El plan establece el fomento de la producción de quinua, amaranto y sorgo mediante el financiamiento parcial de aproximadamente 10 hectáreas de cultivo, a la vez que se articulará con un proyecto de producción de aceite de nueces y avellanas que la UNRN lleva adelante en coordinación con el mencionado Cluster.

La materia prima a utilizar serán granos de pseudocereales (quinua y amaranto), cereales sin gluten (sorgo) y subproductos de la obtención de aceite de nuez y avellana. La alternativa de producción permitirá elaborar harinas y premezclas para panificados y reposterías mediante el fraccionamiento en paquetes de 1, 5 y 15 kg. Además, se elaborarán premezclas de harinas con aditivos alimentarios para la elaboración de productos panificados y de repostería batidos.

En una primera etapa, el mercado potencial para el proyecto es la población celiaca ubicada en el noreste de la Patagonia estimada en mil habitantes. En una segunda etapa, se piensa realizar ofertas en el resto del territorio donde se estima que la población celiaca alcanza a 25.000 habitantes.

Esta posibilidad, que se abre con la creación de una unidad productiva de innovación agropecuaria y agregado de valor (UPIAAV), que brindará una herramienta significativa para promover y potenciar las actividades de formación de recursos humanos, producción, extensión y servicios que se están realizando desde la universidad.

Daniel Barrio, actual Secretario de Investigación de la Sede Atlántica señaló que “un proyecto de esta envergadura es altamente viable en nuestra zona, ya que existe un sistema de apoyo técnico por parte de las instituciones integradas, como la UNRN y el INTA. Hay una abundante experiencia local en la producción de frutos secos; y un área bajo riego del Valle Inferior del río Negro con posibilidades de crecimiento de alternativas rentables”.

La UPIAAV promoverá, paralelamente, actividades de formación de recursos humanos, implementación de la planta piloto de productos saludables, desarrollo, investigación y transferencia de tecnología, así como de servicios a los productores. Capacitará y formará recursos humanos en los diferentes niveles, trabajando con los productores locales en sus necesidades de formación específica y promoviendo la implementación de normas de buenas prácticas agronómicas y modelos de organización. Estas actividades apuntan a cumplir con uno de los objetivos del Programa enfocado a que los productores se apropien de estas iniciativas para generar un agregado de valor genuino a sus producciones.

Desde la Universidad se realizarán actividades de desarrollo, investigación y transferencia de tecnología que aportarán competencia a la planta piloto, a los sectores socio-productivos seleccionados incorporando innovaciones a los productos y procesos productivos primarios y de transformación. Además, se transferirán los modelos de organización y gestión coadyuvando a asegurar el mejoramiento integral y permanente de sus emprendimientos, y se apoyará la formulación de nuevos proyectos productivos, es decir la futura Planta se convertirá en una planta modelo a imitar por parte de otros colectivos de productores.