Tras varios días de paralización en los puertos santafesinos de San Lorenzo, Timbúes y San Martín, el Ministerio de Trabajo de la Nación sentó hoy a las partes a una mesa de conciliación y logró un acuerdo salarial que le puso fin al paro de los obreros que mantenía inactivas a las terminales cerealeras más importantes del país.    

El conflicto, que concluyó esta mañana con la firma del acuerdo entre las partes y que mantuvo en vilo a 35 embarcaciones, comenzó el lunes cuando los amarradores autoconvocados del Sindicato Obrero Marítimos Unidos (Somu) de San Lorenzo pararon las actividades en reclamo del cobro del Convenio Oleaginoso Portuario Agroexportador (Copa), del cual su gremio no es firmante.

Ante el rechazo de los lancheros a pagarlo, los buques del Gran Rosario estuvieron literalmente parados: no podían amarrar ni zarpar, con todo lo que eso significa: recargo por estadías y demora en los contratos de entrega.

El SOMU, Sindicato de Obreros Marítimos Unidos de Rosario, no concurrió a la audiencia de conciliación. Esa central obrera tiene como secretario general a Omar “Caballo” Suárez, otrora aliado del l´íder de los camioneros, Hugo Moyano y hoy políticamente enfrentado con el hombre fuerte de la CGT. 

En la conciliación voluntaria convocada por el Ministerio que encabeza Carlos Tomada, las empresas Plus Ultra Servicios, Plus Ultra Amarres, GP Maritime Servicios y Cup dejaron establecido un salario mínimo para los trabajadores de 7250 pesos a partir de abril de este año, un no remunerativo de 109 pesos por mayo y junio, que se suman a los 978 pesos en concepto de “suplemento garantizado” que cobraban hasta la fecha y se comprometieron a incorporar con carácter remunerativo 1450 pesos a partir de julio para integrar todas las sumas percibidas hasta entonces.

El acuerdo establece que estas sumas tiene vigencia a partir del 31 de marzo del corriente y que las diferencias serán liquidadas en los salarios de los trabajadores dentro de los próximos 30 días.