Hace tres años atrás en el indómito y desolado paraje Blanca Mancha, en Río Negro, donde viven un puñado de habitantes, estos tuvieron la triste noticia que su lugar en el mundo había sido elegido como deposito de la escoria de fundición de la mina Gonzalito. Miles de toneladas de plomo van a ir a parar en un pozo que hoy presenta fallas. 

La firma EWS (Ezequiel Walter Silva) fue la encargada de hacer el pozo y de mantenerlo. Un informe de Vialidad Provincial determinó que posee fallas, ya que no tiene la capacidad ni la profundad adecuadas para contener tanta cantidad de plomo. La empresa quiere rellenarlo con un material que no garantiza su impermeabilidad, por lo tanto es muy probable que el plomo se filtre. El riesgo tóxico que esto conlleva es enorme.

Según el informe de Vialidad el problema está en que se cavó sólo un 62.3% de lo que se había proyectado, y si esto no se modifica pronto, el 30% de los residuos tóxicos quedaran afuera, expuestos al aire libre. El viento en la región es fuerte por lo tanto la contaminación se trasladaría en un radio muy grande.

La empresa fue alertada de esta situación, pero hasta ahora no ha realizado ninguna modificación e incumplió con el plazo de entrega de la obra. Se aclara en el informe de Vialidad que los resultados que se le han hecho al material arcilloso con el que se pretende rellenar el pozo no aseguran la impermeabilización que es requerida al manipular elementos de alta toxicidad.

Hace décadas que la empresa fundidora Geotécnica dejó a la entrada de San Antonio Oeste residuos tóxicos provenientes de su mina Gonzalito. Estos deshechos en la entrada a la localidad revisten un riesgo sanitario severo, ya que el plomo se esparce junto al polvo que traslada el viento. El plomo afecta a la salud de muchas maneras, pero fundamentalmente en los niños provoca una baja en la coeficiencia mental, dolencias en los riñones y en la médula ósea. Los vecinos, luego de muchos años lograron acceder a un crédito del BID para realizar un trabajo de saneamiento de todo este material, la empresa EWS fue la encargada de hacer el pozo, que hizo mal y que no está entregando en tiempo y forma. 

La voluntad de todo un pueblo está en manos de una empresa que no cumple. Un vecino lo resume mejor: “Cuando nos dijeron que iban a venir con el plomo, nos querían dar dinero para mejorar nuestros campos, y nosotros les dijimos que no, que lo único que harán es contaminar un lugar que hasta ahora era pura naturaleza