Por Leandro Vesco / Fuente: Telam

El pan es el alimento más importante en Argentina. Unas 200 panaderías del municipio bonaerense de San Martín comenzarán a comercializar un “pan saludable” que contiene fitoesteroles y Omega 3, dos compuestos que reducen los niveles de colesterol y previenen las enfermedades cardiovasculares.

El “Pan Saludable” es libre de grasas trans industriales y estará disponible en el mercado local a partir de un convenio entre la Cámara Panaderil de San Martín, el municipio y el Programa de Prevención del Infarto de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). En línea con la ley de limitación de uso de grasas trans que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), especialistas del Programa de Prevención del Infarto (Propia) de la UNLP capacitaron a los panaderos para que transformen el pan en un nuevo producto funcional y abastezcan a los vecinos con un alimento saludable a un precio de mercado similar al del pan tradicional.

La Argentina es líder mundial de consumo de pan, culturalmente puede faltar cualquier cosa en la mesa, menos el pan que acompaña a todas las comidas. Aunque sea rico y nutritivo, el pan nuestro de cada día nos podría estar causando más daño que beneficios. En nuestro país el promedio es de 83 kilos por persona, sólo superado por Chile, 85. Es decir el peso de una persona adulta pero convertido en harina, agua y sal. Y es justamente este último ingrediente el que hace que el pan, en esas cantidades, sea potencialmente dañino para los consumidores. Un argentino, por ejemplo, ingiere el 25% del total diario recomendado de sal a través del pan que consume, unos 190 gramos cada día. Lo preocupante es cuando se mide el impacto que el consumo excesivo de sal tiene en la salud: produce más casos de hipertensión, altera los niveles de la presión arterial y es causa de infartos, ataques cerebrovasculares e insuficiencia renal.

“En el mundo hay un impulso cada vez mayor al desarrollo del mercado de los alimentos funcionales; por eso San Martín busca colocarse a la vanguardia en este tipo de iniciativas que promueven mejorar la salud de la población”, explicó Luis Perego, director general del Propia, aseguró que trabajan “sobre la problemática actual de la Argentina que se denomina hambre oculta, que se da en los estratos sociales más bajos donde están subalimentados o mal nutridos y por eso estamos promoviendo que esto se tome a consideración”.

Actualmente están coordinando acciones con la Cámara Industrial de Panaderos del Oeste que engloba a 11 municipios que están dispuestos a trabajar con la misma estrategia. El consumo del pan saludable atacaría la anemia, deficiencia de vitamina C, D, ácido fólico y Zinc, que es terrible porque tener bajo consumo de Zinc impide el desarrollo y crecimiento de altura de los chicos y no les permite igualdad de oportunidades, remarcó Perego.

Acciones como estas ayudan a concientizar acerca de mejorar nuestra dieta para lograr una más óptima y saludable calidad de vida. En Argentina hay 30.000 panaderías, San Martín logró que este alimento se convierta en fuente de vitaminas y no de sal. Es un ejemplo a seguir.