Santa Fe es la única provincia en nuestro país en donde funciona un programa que promueve la adopción de niños con discapacidad, se llama “Hogar Familia” y fue creado en 2014, y ya logró incluir a 18 niños con nuevas familias. Cada una de estas historias es una nueva oportunidad para estos niños que se hallan institucionalizados en hogares y hospitales santafesinos y que necesitan amor y contención.

La idea es dar una nueva oportunidad a niños con discapacidad que están institucionalizados porque por algún motivo fueron separados de su familia originaria mediante una medida excepcional de protección, y ya no hubo posibilidad de retornar a ellas”, explicó el subsecretario de Inclusión para Personas con Discapacidad del ministerio de Salud santafesino, Maximiliano Marc.

Marc aclaró que los niños que se incluyen al programa “Hogar Familia” no tienen familia y están en situación de adoptabilidad. La idea del programa es poder cambiarles la vida y darles en forma rápida una familia que los cobije. “La fila para adoptarlos es más corta y las cosas deben ser más rápidas en estos casos” Si los niños permanecen mucho tiempo institucionalizados luego se hace muy difícil la adopación.

“Las familias que los aceptaban está la fantasía del hijo deseado, que es lo más chiquito posible, lo más lindo y sin historia previa, y ahí no tienen cabida las personas con discapacidad si no incentivás la adopción con este tipo de acciones”, dijo el funcionario provincial.

El programa es exitoso, Marc subraya que “todos los postulantes tienen que estar inscriptos en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines de Adopción y cumplir con todos los requisitos que marca la ley para acceder a una guardia provisoria primero, y a una adopción después”

“Trabajamos en el territorio difundiendo este programa y promoviendo la inscripción como aspirantes de personas solas, matrimonios, o matrimonio igualitarios: con los interesados hacemos un trabajo intensivo para desmitificar y poner en palabras muchas cosas”

“Hogar Familia” se creó en el año 2014 y además de promover la adopción se dedica a monitorear y realizar una asistencia sanitaria, técnica, educativa y financiera en los hogares donde son dados en adopción los niños. 

Adriana Retivo, es una de las coordinadoras del programa y recalca que una vez que los niños son sacadas de las instituciones para vivir dentro de una familia, su situación cambio totalmente, notando una franca mejoría. En todos los casos “han hecho una modificación sustancial respecto de la situación en la que llegaron”.

“Uno de los niños, por ejemplo, había estado en un hospital desde su nacimiento y la situación era muy compleja porque es hipoacúsico, y se alimentaba y respiraba por sonda. Al año y medio una familia se lo llevó y un año después ya no recibe más oxígeno y no necesita más de una sonda para alimentarse. Si bien la hipoacusia le impide hablar como un niño de su edad, va evolucionando de manera como no lo habría logrado en un hospital o un hogar, por más bueno que sea”, expresó emocionada la coordinadora.