En 1586 el corsario inglés Thomas Cavendish ancló en estas cosas y las llamó como su nave insignia, Port Desire. Desde entonces fue un lugar frecuentado por aventureros y marinos que elegían este lugar para tomar fuerzas antes de penetrar en las heladas aguas del fin del mundo. Puerto Deseado es una tierra de belleza y misterio, de historias y recorridos fantásticos. Esta semana abrió su temporada turística. La Patagonía aquí se expresa en estado puro.

Puerto Deseado es una de las ciudades costeras más lindas del mapa austral. Tiene 14.000 habitantes y todas las ventanas y las calles terminan en el Río Deseado, que se encuentra con el Mar Argentino en una esquina continental. Deseadenses son los nacidos aquí. Las pintorescas calles de casas bajas invitan a caminar la tranquila comunidad. El inconfundible aroma marino se hace presente en cada rincón. Es un viaje diferente, venir aquí. El silencio de las noches, la ciudad que ilumina las aguas heladas, las estrellas que se pierden en el último horizonte del mundo.

Los operadores turísticos ofrecen recorridos y diferentes alternativas para conocer y disfrutar no sólo del mar, sino del entorno natural y la geografía de Puerto Deseado, que busca hace algunos años perfilarse como un destino importante en la Patagonia. Argumentos no le faltan. Las actividades pueden incluir caminatas por la ria hasta la Reserva Provincial Isla Pingüinos, y disfrutar del paisaje más impactante de todos: el infinito mar y su hipnótica atracción.

La costa es un sitio ideal para pasar largas horas caminando y reconociendo este confín. Se pueden ver lobos marinos y sobre las olas, la presencia de alguna toninas overas. El Puerto es un lugar de mucha actividad, la riqueza del mar es un beneficio que motoriza la economía regional. Las barcos salen y entran para perderse en alta mar, las embarcaciones suelen tener una diadema de aves que las sobrevuelan, los cormoranes y los roqueros, más algunas gaviotas se ilusionan con hallar su almuerzo en la proa de estas naves.

La gastronomía, con un menú donde sobresalen platos con productos del territorio que aquí llegan muy frescos del mar, es otro de los atractivos de Puerto Deseado, que comienza a transitar una de sus mejores epocas, cuando el sol primaveral baña los atardeceres con una luz dorada que parece ser irreal, acaso un espejismo. La Patagonia guarda lugares encantadores, Deseado es uno de ellos.