La organización ambientalista rosarina ‘El Paraná no se toca’ denunció hoy a un ganadero entrerriano por “reconstruir con absoluta impunidad” un terraplén en las islas del río Paraná, sobre terrenos que le pertenecen al municipio de Rosario.

Se trata del empresario ganadero Enzo Mariani, a quien califican como “un reconocido usurpador del patrimonio rosarino” en las islas del Paraná y a quien reiteraron su denuncia sobre “graves daños a la biodiversidad de la zona”.

Dirigentes de dicha ONG  indicaron a Télam que el ganadero “vuelve a la carga con absoluta impunidad reconstruyendo el terraplén que impide desde años que las aguas del malogrado Arroyo de la Cruz circulen libremente”.

Así, reclamaron al municipio entrerriano de Victoria, a la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos y al Consejo Regulador del Uso de las Fuentes de Agua (Corufa) “que se hagan cargo de sus obligaciones, y de inmediato tomen cartas en el asunto”. También instaron al Ministerio Fiscal entrerriano a que actúe “de oficio”en este caso “en defensa de los bienes naturales de la Provincia de Entre Ríos”.

Por otra parte, aseguraron que seguirán “reclamando enfáticamente” al municipio de Rosario, para que de manera perentoria “dé curso a las acciones legales destinadas a eyectar a este personaje del patrimonio natural que le pertenece a todos los rosarinos”.

Los ecologistas recordaron sus diversas denuncias que señalan que Mariani “hace años usurpó la mayoría de islas que Rosario recibió como donación por parte del filántropo Carlos Deliot” sobre unas 2.204 hectáreas en la isla El Charigüe. Dentro de esos terrenos “que no le pertenecen”, el ganadero entrerriano “hizo un camino y terraplén cerrando varios cursos de agua, entre ellos el arroyo conocido como la Cruz”, señalaron los ecologistas.

Y, detallaron que ese terraplén que “tiene varios kilómetros”, provocó inconvenientes en la zona dado que durante la creciente del Paraná en abril “el agua lo desbordó y nuevamente este gran arroyo se liberó”.

Los ambientalistas advirtieron que ahora “con la bajante del río, con dos tractores y una retroexcavadora (el ganadero) rehízo otra vez el camino por donde pasaba el arroyo, logrando así secar la laguna interna de ese sector de islas”.

“Claramente, está cometiendo un delito ambiental en islas que no le pertenecen, y si lo fuera, tampoco podría hacer esos trabajos. Lo más triste es que el Gobierno de Entre Ríos, mire para otro lado”, denunció la ong El Paraná no se Toca.