Por Matilde Moyano

Los días 29, 30 y 31 de marzo tuvo lugar la edición 2019 del Lollapalooza, el mega festival de música que aterrizó una vez más en el Hipódromo de San Isidro y que además de figuras internacionales como Arctic Monkeys y Lenny Kravitz, contó con  artistas locales como Juana Molina, Fito Páez y la Mona Giménez.

El Federal estuvo presente en el espacio ‘Espíritu Verde‘, un área dedicada a difundir los beneficios de llevar una vida saludable, responsable y consciente, desde la alimentación, el cuidado del cuerpo y la mente, y la conciencia sobre los recursos naturales.

Licuados frutales, limonadas, pizza vegana, canastitas sin gluten, panchos veggies y platos indúes fueron algunas de las propuestas gastronómicas de este espacio en donde además se podía acceder a una sesión de masajes, una clase de yoga y hasta la posibilidad de realizar una meditación en un domo recubierto de césped.

Encontramos al Movimiento Orgánico para la Producción Argentina (MAPO) y dialogamos con Pedro Landa, Ingeniero Agrónomo y Socio fundador, quien expresó: “Cada vez que pagás un alimento o elegís algo, estás votando a favor de eso. Hoy el consumidor es consciente y quiere votar a favor de algo saludable, y sobre todo la gente joven, que tiene una consciencia planetaria muy fuerte, y gracias a las redes sociales, muy bien alimentada.”

En relación a la problemática de los alimentos contaminados con agrotóxicos, Landa expresó que “El productor agropecuario argentino es muy noble, es consciente de que no quieren contaminar a su familia, a sus hijos, a sus empleados, pero a veces se le ofrece una sola opción como paquete, que es el paquete tecnológico con agroquímicos.

El ‘Espíritu Verde’ contó con un ‘Camino de las mariposas’, para explicar la relación de estas con cada planta nativa. Melisa Gallo forma parte de ‘Chicos Naturalistas‘, una fundación dedicada a la educación ambiental que tiene un vivero en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), y nos contó: Trajimos plantas nativas para contarles a la gente que tendríamos que ser un poquito más conscientes a la hora de tener plantas en casa, ya que estas plantas tienen una relación directa con la fauna del lugar. Cada vez tenemos menos mariposas, menos aves en las ciudades, por eso la idea es fomentar el cultivo de estas plantas nativas para que aumente la biodiversidad.”

Melisa aseguró que aunque contemos con un balcón pequeño podemos tener plantas nativas, como por ejemplo las Azucenitas de bañado, Margarita Punzó, y hasta enredaderas, que traen mariposas y aves e insectos.

La conciencia sobre la necesidad de realizar acciones para la conservación de especies también se hizo presente con los animales: Alguien vestido de mono carayá se tomaba fotografías con el público. Se trataba de ‘Angá’, embajador de la problemática del mascotismo y una de las especies rehabilitadas en el centro de rescate de fauna de la Fundación Temaikén. “Trabajamos con un grupo de animales que fueron rehabilitados, algunos volvieron a Misiones, y otros están en el bioparque, son una familia que fue reinsertada dentro de la parte ‘social’, no sabían ser monos”, expresó en diálogo con El Federal Florencia Roqueta, Coordinadora de Marketing.

En el espacio de charlas, una de las más útiles fue la de Dafna Nudelman, más conocida como ‘la loca del taper’, quien abordó los mitos y verdades sobre el compost: “Podemos compostar en casa. Si nosotros tiramos esto a la basura vamos a estar contribuyendo con el cambio climático, con el calentamiento global, porque esto es lo que genera las emisiones de gas metano. Podemos no hacerlo, desde nuestra casa”, afirmó.

Diversas performances recorrieron el predio con propuestas para despertar la conciencia ambiental, como por ejemplo, sobre la necesidad de cuidar los recursos naturales como el agua. “Trabajamos el tema del descarte que hace la sociedad a lo que no queremos ver. Iluminamos la basura, tratamos de darle visibilidad a través de la luz, todo lo que uno desecha y después vuelve al ruedo. Trabajamos con una cooperativa que se llama El Ceibo, a quienes les damos todo lo que nosotros descartamos y ellos lo transforman”, expresó Marta Finkelstein, Directora de Cia.Garbach.

En este espacio verde también encontramos a Grincraft, una empresa que fabrica muebles y estructuras de cartón corrugado. Mariano Sallorenzo, su fundador, indicó: “Trabajamos con un proyecto de triple impacto, y decidimos traer una opción artística y ambiental para transmitir valores y conceptos en símbolos de la paz en cartón reciclado.”

Diversas organizaciones civiles y organizaciones no gubernamentales como la ONU y Amnistía Internacional, dedicadas a buscar soluciones a problemáticas sociales, tuvieron su lugar en el espacio ‘Espíritu Verde’:

Martín Segalerba, Jefe creativo de Techo Argentina (que ya construyó 14 mil viviendas de emergencia) nos  contó: Estamos con los jengas gigantes que son de nuestras fábricas sociales donde hacemos las viviendas de emergencia. Y como empezamos a ver que teníamos mucho sobrante de madera, empezamos a reutilizarlo.

Médicos sin Fronteras, organización humanitaria internacional, también estuvo allí para “contarle a la gente las situaciones que viven refugiados migrantes y desplazados, que tiene que ver con la gran crisis humanitaria en la actualidad, de más de 68 millones y medio de personas que han tenido que dejar sus casas a causa de la violencia, las guerras, los conflictos étnicos, religiosos”, expresó Mariana Pahor, Responsable de Eventos. UNICEF, por su parte, llevó su propuesta para “hablar de cyberbulling, y dar a conocer la campaña #NoDaCompartir, la idea es darles información a los chicos que vienen al Lollapalooza sobre qué cosas discriminan, qué cosas ofenden o burlan en las redes sociales”, dijo Nahuel Arias.

Y por supuesto el reciclaje fue protagonista en el Lollapalooza, a través de Rock & Recycle, cuya misión para esta edición del festival fue optimizar la separación de los residuos, reducir así la huella ambiental y colaborar en la reforestación con
árboles nativos en los espacios verdes de Buenos Aires.

Fotos: Matilde Moyano