Especialistas del Centro de Cueros del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se encuentran estudiando la planta Canna ascendens con el objetivo de evaluar la factibilidad de utilizarla para el tratamiento de efluentes de la industria del cuero (como el cromo).

Esta especie vegetal, nativa de la provincia de Buenos Aires, es robusta, de fácil crecimiento en zonas linderas a espejos de agua, y pertenece a un género que posee buena tolerancia a los metales pesados.

La fitorremediación es una metodología que se utiliza para remover contaminantes que afectan al ambiente, a partir de plantas que logran incorporar sustancias peligrosas. La utilización de esta herramienta a nivel internacional ha venido creciendo gracias a su efectividad y bajo costo de implementación respecto a los sistemas convencionales.

Para el estudio se realizó un cultivo hidropónico de ejemplares de la planta en estado vegetativo y se les incorporó a la solución nutritiva cromo trivalente, en la forma de un producto comercial utilizado habitualmente en curtiembre. Después de dos semanas de tratamiento se redujo la concentración de cromo entre un 85 y 95%.

Los investigadores continúan avanzando en nuevos ensayos para determinar la cantidad máxima de cromo que esta especie vegetal es capaz de captar en contacto con otros efluentes de curtiembre (ricos en sales inorgánicas y compuestos orgánicos). “La implementación de esta tecnología será un aporte clave para promover el desarrollo de la industria curtidora dentro del marco del uso racional de los recursos naturales y la preservación del ambiente”, aseguró Alejandro Markán, director del Centro INTI-Cueros.