Con pocos recursos y mucha creatividad Juan Pablo Pozzi, un estudiante de último año de Ingenieria de la Universidad Nacional de Rosario diseñó y desarrolló una prótesis robótica que funciona con una batería recargable y que tiene movimiento independiente en los dedos. El estudiante aseguró que la podrá vender a muy bajo costo para que está al alcance de todos.

A diferencia de otras manos diseñadas, ésta tiene la particularidad de poseer el movimiento de dedos en forma independiente, lo que le permite una mayor funcionalidad, no se limita solamente a la apertura y cierre, que es lo que hacen la mayoría de otras prótesis”, explicó Pozzi a la prensa.

“Comparado con otras prótesis importadas que hoy se venden en el país, que cuestan unos 20 mil dólares, esta mano robótica que diseñé tendrá un valor muy inferior. Será accesible para la clase media, porque su costo será similar al de un teléfono celular“, esta es uno de los detalles que hacen notable esta creación, que está pensada para que todos puedan llegar a ella y de esta manera aquella persona que ha sufrido algún accidente o tiene alguna discapacidad, pueda sentirse incluido con esta prótesis

La mano robótica está hecha de un material conocido como ABS, según explica el propio Pozzi: “Es un plástico bastante conocido en las impresiones 3D, funciona con una batería de litio y polímero, con una autonomía de 6 horas y es recargable“, destacó Pozzi.

“El tema de la batería es otra particularidad, porque a diferencia de las importadas que tienen una vida útil, y no se pueden recargar, ésta sí, ya que la persona la puede comprar a un costo económico y viene con un cargador“, aclaró.

El rosarino explicó que su invención funciona con “micromotores y señales bioeléctricas, es decir, en base a la actividad eléctrica de los músculos. En la zona de contracción hay actividad eléctrica que se puede capturar y con un tratamiento adecuado se controla la prótesis. También se le puede añadir una articulación para el antebrazo y muñeca“, prótesis en las que se encuentra trabajando en estos días. Las pruebas experimentales fueron exitosas. “La mano robótica la estuvo probando un chico rosarino que perdió su mano izquierda”

Este muchacho que ha creado algo que puede cambiarle la vida a tanta gente declaró que siempre “me motivó el gusto por la robótica, desde chico me gustó eso, y porque a nivel país no hay desarrollos de este tipo, pero además, me pareció una gran oportunidad brindarle una mejor calidad de vida la gente, y de relacionar la electrónica, con la robótica y la medicina”.

Pozzi ya hizo lo suyo, ahora necesita que una empresa se interese en fabricarlo en serie. “Será muy útil para aquellas personas que sufrieron la mutilación de sus miembros superiores”.