El dispositivo, que ya fue patentado bajo la marca Ingenar, utiliza el sistema hidráulico del colectivo. Se distribuye un desinfectante (hipoclorito de sodio diluido, aprobado por la Anmat) y, haciendo uso del aire comprimido del colectivo, sale a la unidad por boquillas aspersores en forma de bruma durante un minuto.

“Este tipo de salida permite que no moje, sino que apenas humedezca y pueda secarse en sólo cuatro minutos”, detalla un comunicado de la UNAJ.

Tomás Ferreirone, uno de los autores del proyecto, explicó que “lo pensamos para que lo pueda hacer el chofer al llegar a las terminales de servicio. Lo maneja desde una válvula de corte, una especie de canilla, conectada a su lado”.

Ingenar desinfección

“Hoy toda esa desinfección se hace de manera manual, lo que no es eficaz, no cumple con la legislación vigente y además pone en riesgo a los trabajadores. De esta manera, con boquillas colocadas a más o menos un metro de distancia, que es el diámetro de alcance, queda totalmente desinfectado todo el colectivo”, precisó.

“Tuvimos en cuenta muchísimas cuestiones como las recomendaciones de la Anmat de que no se puede expulsar ninguna sustancia sobre personas. Sucedió con los arcos sanitizantes que colocaron en muchos lugares y que los tuvieron que sacar porque muchas personas son alérgicas o pueden resultar perjudicadas. Por eso, esto es sólo para cuando el colectivo está sin pasajeros”, remarcó.