La industria minera se caracteriza por ofrecer trabajo temporario con pésimas condiciones contractuales, un nuevo caso de incumplimiento se dio a conocer con Andacollo Gold, quien abandonó sus proyectos mineros en la localidad homónina sin pagarle los sueldos a 160 empleados, que reclaman por sus derechos. La justicia cerró el plazo de negociación a la empresa, que es subsidiaria de Barrick Gold, para que regularice su situación con respecto a sus ex empleados.

En 1998, la Corporación Minera del Neuquén (Cormine) le adjudicó a Andacollo Gold un área de explotación de 22.000 hectáreas para extraer oro y plata en las minas “Erica”, “Sofía” y “Julia”, pero ya en el año 2000 la empresa comenzó con problemas financieros que derivaron en el despido de trabajadores, el gobierno de Neuquén prestó ayuda la empresa para sobrellevar el conflicto.

Las malas noticias llegaron pronto. Los vecinos de la mina denunciaron la tala de bosque nativo cuya madera fue usada por la minera para construir, apuntalar galerías y perforaciones. En el año 2008 la directora del hospital local llamó la atención, y denunció irregularidades en lo que a política ambiental incumplía la empresa, contaminando las nacientes de los ríos cercanas a la explotación minera: una metodología que Barrick Gold imitó en San Juan en su mina Veladero. Andacollo era un peligro en expansión. Las cosas se aceleraron hasta llegar al cierre del proyecto.

En el año 2015, las denuncias de contaminación aumentaron, a la par de la insuficiencia económica de la empresa para hacerse cargo de los salarios de los trabajadores. En este año Andacollo Gold decide retirarse del proyecto, vendiéndoselo a la empresa australiana Trident Southern Explotarions SPA. En su huida, despidió a sus empleados pero se olvidó de pagarle los sueldos y las indemnizaciones. Desde aquel momento le reclaman una deuda que asciende a diez millones de pesos. Andacollo Gold no comparece ante la justicia y nadie sabe dónde están sus accionistas.

La denuncia de los ex empleados se centra en la empresa y contra Cormine la empresa estatal que le otorgó en 1998 el yacimiento. Algunos de los trabajadores fueron absorbidos por Carmine y otros por Trident Southern Explotarions SPA, aunque esta también comenzó a tener problemas financieros para abonar salarios, constituyendo un denominador común en las empresas mineras que sólo pretenden tener ganancias, pero que jamás comprenden que en una relación comercial existe la obligación primaria de abonar sueldos a los empleados que trabajan en el activo que les facilita la obtención de grandes dividendos.

Hay algo que si cumplió Andacollo Gold y que emparenta a todas las mineras: produjo contaminación, que es lo que finalmente queda, además de desocupación, cuando una empresa extractivista desarrolla su trabajo en nuestro suelo.