La zona núcleo del país, donde se practica la siembra directa no sólo produce soja, sino también un acelerado desarreglo del medio ambiente, las inundaciones son cada vez más fuertes y la presencia de los agrotóxicos traen consigo contaminación y enfermedades. Carlos Anzorena, titular del Colectivo Sanitario de La Pampa presentó un proyecto para modificar la Ley provincial de Agroquímicos proponiendo “zonas de exclusión de agrotóxicos” para de estar manera “alentar la práctica de la agroecología como una alternativa de producción”

“La Ley 1173 de agroquímicos que tiene La Pampa se podría modificar por decreto reglamentario, con el objetivo de priorizar la salud de los pampeanos, planteando zonas de exclusión, sin la aplicación de agroquímicos”, declaró Anzorena, aunque reconoció que “hay poca voluntad política de avanzar” en esta modificación. La situación en La Pampa con respecto al control de los agrotóxicos es ridícula y demuestra el poco interés del gobierno provincial para proteger el medio ambiente y cuidar la salud de sus habitantes: sólo existe una sola persona para hacer el control de la aplicación de estos productos en todo el territorio provincial.

El Colectivo Sanitario pretende modificar la Ley para plantear la prohibición de fumigar más allá de los 1000 metros si es fumigación terrestre, con respecto a poblados y 5000 si es aérea. “Las aplicaciones terrestres deben dejar una Zona de Exclusión de cien metros a cada lado de los arroyos y otros cursos de agua, y de doscientos metros respecto de los márgenes de las lagunas y de mil metros de los pozos de bombeo para abastecimiento público”, afirma el proyecto presentado por los ambientalistas. Las medidas distan de acercarse a la insólita declaración del Ministro de Ambiente Sergio Bergman que reconoció que “Los estudios científicos demuestran que científicamente 200 metros son suficiente haciendo una buena práctica y en un contexto de condiciones óptimas”

“La solución pasa por las zonas de exclusión que reducirían mucho la exposición de áreas afectadas, lindantes a campos de cultivo y además, hay que alentar la agroecología como alternativa para producir de otra forma”, advirtió el ambientalista. La agroecología es una alternativa real de producir sin recurrir a los agrotóxicos, cada vez más productores se vuelcan a ella porque el daño de estos productos a la naturaleza y a los seres humanos es cada vez más grande.

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) seleccionó para publicar en su web site el campo “La Aurora”, en Benito Juárez (Buenos Aires), como un ejemplo a nivel mundial de cómo se puede producir sin recurrir a los agrotóxicos, en este establecimiento no se los usa y los rindes no difieren de los campos en donde sí. “En la medida que trasciendan estas experiencias, se pueden transformar en un incentivo para otros productores, que ven que a sus pares, trabajando con un enfoque agroecológico, les está yendo bien. Porque muchas veces se descalifica lo que estamos haciendo cuando se habla del resultado de una parcela. Esto no es experimental, esto es extensivo”, comentó Eduardo Cerdá, referente de la agroecología en nuestro país y asesor de Juan Kiehr, propietario del campo.

El modelo productivo actual muestra cada vez más debilidades productivas y sanitarias, la tierra ha perdido capacidad de absorción y cada vez son más las áreas que están inundadas, algunas desde hace ya más de dos años. La agroecología es la única posibilidad de enfriar el planeta y volver a una agricultura sustentable.