Se estima que sólo quedan 20 yaguaretés (panthera onca) en la región chaqueña y 250 en todo el país. Esta nueva acción de Greenpeace coincide con la publicación de un informe de la ONU en el día de hoy, que advierte que un millón de especies están en peligro de extinción, más que en cualquier momento en la historia de la humanidad.

Declarado en peligro de extinción en 2001, el yaguareté se encuentran amenazado por la pérdida de su hábitat (selva y bosque), producto de la deforestación, el avance de la frontera agropecuaria, la caza ilegal o la caza indiscriminada de animales más pequeños (sus presas),

Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de bosques de la organización ambientalista, sostuvo que “En la región chaqueña, el yaguareté se encuentra al borde de la extinción, como también están en peligro el tatú carreta y el oso hormiguero. Constantemente su hábitat desaparece bajo las topadoras, incluso las zonas prioritarias de preservación. Es necesario que el gobierno de Chaco detenga esta destrucción y que restaure los bosques nativos que la ley protege, de lo contrario los impactos del cambio climático serán cada vez más catastróficos en la región“.

El 80% de la deforestación en el país se concentra en el norte argentino. Chaco, puntualmente, es la provincia que más destruyó sus bosques en los últimos tres años. Con este triste récord, está poniendo en peligro el ecosistema y la fauna de la región. “Las inundaciones son cada vez más frecuentes en Chaco y otras provincias del norte. No es casualidad que donde más abunda la deforestación ilegal, más impactos climatológicos drásticos se vivencian”, sostuvo Cruz.

El bosque chaqueño también alberga un sinnúmero de insectos herbívoros, termitas y hormigas que cumplen un rol fundamental en su relación ecológica con el medioambiente y son alimento de otras especies como el oso hormiguero, que también está en peligro con una distribución limitada. Asimismo, el tatú carreta, habitante tanto del Parque Copo como de la reserva La Pirámide, se encuentra en peligro y en condiciones vulnerables a nivel internacional.

Imágenes satelitales registradas recientemente por la organización ambientalista mostraron un desmonte en El Impenetrable chaqueño, específicamente en la finca Monterrey, lindera al Parque Nacional Copo (Santiago del Estero) y la Reserva Provincial La Pirámide (Chaco). Allí, se documentó que más de 2000 hectáreas fueron destruidas.