Un voraz incendio se originó el lunes en la zona de campos ganaderos cercanos a la localidad de Río Colorado, en Río Negro. En pocas horas se quemaron 8.500 hectárea de montes naturales, las llamas afectaron a algunos vacunos, detruyó cercos perimetrales, postes, alambrados y mantuvo en vilo a algunos pobladores que se hallaron aislados entre las llamas. 

Todo se desarrolló desde la tarde del lunes, cuando varios equipos del cuartel central y de Colonia Juliá y Echarren trabajaron junto a una veintena de productores ganaderos de la zona, quienes realizaron tareas de control del fuego por unas 24 horas ininterrumpidas, pese al intenso calor, que superaba los 40 grados.

Pero cuando todo parecía en orden, comenzó la “danza” de los vientos con permanentes cambios de direcciones, haciendo imposible cualquier operativo de control. Los campos y chacras afectadas están ubicados a unos 20 kilómetros de la zona céntrica en dirección a la colonia el Gualicho y por la ruta provincial numero 50 en dirección a Guardia Mitre.

El año pasado hubo un incencio que se produjo el mismo día, pero el resultado fue mucho peor, en aquel siniestro se consumieron 140.000 hectáreas de campo, y hubo focos no sólo en Río Colorado, sino también en Conesa, Guardia Mitre y Choele Choel. Entre los vecinos resulta raro que las llamas comenzaron exactamente el mismo día que hace un año. 

Ayer trabajaron en el lugar varios equipos de bomberos conformados por hombres del cuartel central y de Colonia Juliá y Echarren, y una veintena de productores ganaderos de la zona. Los campos y chacras afectadas están ubicados a unos 20 kilómetros de la zona céntrica, en dirección a la colonia El Gualicho y por la Ruta Provincial 50 en dirección a Guardia Mitre. 

Las columnas de fuego llegó a tener varios kilómetros y devoraba todo lo que estaba a su paso y por momentos puso en peligro viviendas, instalaciones en los campos, corrales con animales que estaban encerrados y sectores que están sembrados.

Falta que se brinden los datos oficiales, pero apelando a la experiencia en las tareas de algunos hombres dan cuenta que al menos se destruyeron miles de metros de alambrados y postes perimetrales y no descartaban la pérdida de animales vacunos que pudieron quedar atrapados sin poder escapar de las llamas.

En algún momento parecía que el viento estaba jugando con nosotros, nos llevaba de un lado a otro. Cuando íbamos a un sector para hacer contrafuego, nos cambiaba de dirección y nos obligaba a recorrer grandes trayectos para llegar al otro lado. Y cuando pensábamos ya lo teníamos acorralados, volvían las fuertes ráfagas y nos llevaba el fuego a otro lado” comentó uno de los agotados hombres del cuartel.

Durante toda la noche la labor fue interminable para poder cercar el avance del fuego, y durante el día el esfuerzo fue mayor, porque debieron soportar las altas temperaturas que se registraron, que en pleno monte rozaron los 40 grados.

Los distintos cuarteles de bomberos de la zona, junto con Defensa Civil de la provincia y autoridades de Vialidad de Río Negro, y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, buscan coordinar y planificar medidas de prevención ante la posibilidad de que debido a las altas temperaturas que suelen medirse en el verano el fuego vuelva a surgir.