La canoa que utilizaban las familias oriundas de la localidad de Oliveros, provincia de Santa Fe, para cruzar el río Carcarañá se hundió y ahora una santafecina inició una campaña solidaria para que se construya una pasarela y para comprar un bote nuevo para estas personas.

El puente que comunicaba una y otra orilla se cayó en 1979 y nunca más se reconstruyó. 

A principios de este mes, se difundió la historia de Alexis Montenegro, un adolescente de 15 años que no pudo seguir la secundaria por tener que ayudar a sus familiares y por la precariedad en la que deben trasladarse él y los suyos. El joven contó que debe ayudar a trasladar a su familia, para lo que debe moverse con una precariedad impensable para el siglo XXI: tirando desde la soga que va de un lado a otro y que permite que así el bote se desplace.

“Hay situaciones tal vez más duras que la de Alexis, pero con tan poca cosa podemos ayudarlo. Si algunas personas nos ponemos de acuerdo se puede ayudarlo aunque sea con una pasarela bien construida que momentáneamente resuelva el problema hasta que las autoridades comunales, ya sean de Oliveros o de Timbués, junto al gobierno provincial resuelvan algo definitivo”, escribió María Giudice para la sección Cartas de los Lectores, conmovida con esta historia y confiada en que muchas voluntades pueden cambiar el destino de este chico.

La lectora contó a este diario que está impulsando una campaña para ayudar al chico, sus familiares y los vecinos que viven en ese lugar. “Por lo pronto, lo más urgente es conseguirles una canoa nueva”, aclaró, y ofreció su cuenta de correo electrónico para quienes deseen sumarse y ayudar: pitiqui47@gmail.com

La familia. Alexis tiene tres hermanos, dos mayores, que tampoco pudieron terminar sus estudios, y uno de ocho años que va a la escuela primaria de Oliveros. También están sus primos de 4 y 2 años, además de la mamá, que está embarazada y tiene fecha de parto para agosto. Y la abuela Mari, que con sus 64 años sigue trabajando y manejando por sus propios medios la embarcación. 

El cruce del Carcarañá de estas familias está al final de la calle General Roca de Oliveros. En 1933 se construyó un puente, conocido como “De las carretas”, que resistió a las crecidas hasta el 3 de marzo de 1979, cuando una se lo llevó. Desde entonces, si se quiere ir al pueblo hay que dar un gran rodeo de varios kilómetros para llegar a la ruta 11 o a Timbúes. No hay otra manera, acuerdan quienes conocen la zona. A veces ayuda un vecino con una lancha a motor, pero lo que quedó instalado desde aquella creciente del 79 fue el paso en canoa y con la ayuda de la soga provistas por la comuna de Oliveros. Sí hay un puente a poca distancia de donde se ubica este cruce conocido. Pero pertenece a Campo Timbó, country, club de golf y casas de fin de semana exclusivas, que no permiten pasar a nadie que no sea del lugar.

Fuente: La Capital