– ¿Intensificar los cultivos sirve para fertilizar o para desgastar la tierra?
-Fernando García: Cuando nosotros hablamos de intensificación, hablamos de intensificación sustentable. La intensificación convencional era usar más insumos para obtener más rendimientos, pero lo que buscamos con la intensificación sustentable es ser más eficientes en el uso de todos los recursos que componen el sistema, como el agua, radiación, litro de diésel, tractores, trabajo. Todos esos componentes tienen que intensificarse en su eficiencia de uso. En pocas palabras, no es un concurso de rendimientos, sino un concurso de eficiencia, si uno se lo quiere plantear así. Sacar más provecho para que en las mismas hectáreas produzcamos más comida con menos impacto ambiental.
-Jorge Bassi: Creo que una medida sencilla para visualizar el impacto ambiental es ver, si yo repito un cultivo una enorme cantidad de años, en qué problemas me estoy metiendo. Y hay producciones que claramente se empantanan en una década con el manejo de suelos. Cuando se habla del monocultivo de soja, en algunas regiones empantana recién a los 20 o 30 años, porque son suelos extremadamente nobles con baja pendiente y bajas posibilidades de erosionarse, pero en otros lugares el cambio puede ser muy rápido, porque hay, por ejemplo, un clima más agresivo, con altas temperaturas, que destruyen la materia orgánica en pocos años. Entonces, ese sistema de producción sustentable debe ser estudiado en función del suelo, a veces en función del lote, y en función de cada región. Obviamente, es muy difícil pronosticar si esta práctica puede tener problemas o no en treinta años, pero con la información disponible uno lo puede imaginar. A través de la acumulación de conocimientos podemos ir articulando problemas, solucionándolos, y mantener ese objetivo, que es el de una producción sustentable que permita vivir bien a las familias que se dedican a ella, a lo largo del tiempo.

Agroquimicos

– Hoy día el uso de agroquímicos está muy mal visto por la opinión pública. Y muchas veces son necesarios para producir más.
– Bassi: Los tres somos ingenieros agrónomos formados en la UBA, y por eso tenemos una raíz biológica de base científica, y nos choca ver la poca base técnica de la mayoría de los datos que circulan, o si el dato es científico, la mala lectura que se hace de él. Se suele criticar a un agroquímico porque es uno de los más utilizados, cuando en una escala de toxicidad es de los menos tóxicos. Nosotros en el campo sabemos que se han utilizado cosas muy tóxicas, como el DDT. Los que somos técnicos en la materia siempre tenemos que hacer el intento de bajarlo a tierra, y sabemos que queda mucho por mejorar en el sistema. Aun el mismo productor que hoy está llevando las mejores prácticas agrícolas te va a decir que tiene una brecha de mejoras, porque quizás no tiene tecnologías nuevas, o porque ya está viendo que está cometiendo algún error. Es un proceso de aprendizaje continuo, donde el agro ha ido descartando prácticas realmente malas para el medio ambiente, como era arar la tierra, y se han ido incorporando prácticas que son bastante más saludables en términos de los últimos veinte años.
– María Fernanda González San Juan: El desarrollo de tecnologías en el agro en los últimos veinte años lleva una velocidad importante, y muchas veces se asimilan situaciones de otros lugares u otras partes del mundo cuando por ahí no estamos en la misma situación. La verdad es que la Argentina en pocos años evolucionó mucho, y creo que por ejemplo en el caso de reposición de nutrientes, en nuestro país la reposición es todavía muy poca, se cometen bastantes daños, y en realidad la mala praxis, ahí, muchas veces uno imagina que viene por el lado de la contaminación, pero en ese caso viene al revés, estamos por debajo. Estamos hablando de un promedio, obviamente hay situaciones puntuales donde sí pueden producirse situaciones de contaminación por uso excesivo, pero en promedio la Argentina está en una situación de mala praxis, pero porque estamos muy por debajo de las aplicaciones que serían recomendables.

Necesidad de inversión

– ¿Eso tiene que ver con desconocimiento o con la avaricia por no querer gastar en insumos?
– González San Juan: Entiendo que todos tenemos un rol. En el lugar que me toca ocupar a mí, pasé por el tema de la divulgación y la comunicación, y ahora estoy en la investigación. En el caso de un productor, quizás la cosa pueda venir por el lado de priorizar los números.
– Bassi: El tema de la tenencia de la tierra es un tema que complica a veces las decisiones de los productores, por eso tenemos que seguir haciendo esfuerzos para concientizar a los dueños del recurso tierra, de que cuando la ceden a terceros para su explotación, se preocupen en que sea una explotación racional, y no en lograr uno o dos quintales más que el vecino. Buena parte de la problemática actual gira en torno de eso, y si bien hay otras cuestiones, la principal sigue siendo esa, concientizar a los dueños de la tierra sobre la necesidad de cuidar la salud de ese recurso.
– Muchas veces, los productores objetan eso. Y dicen, “¿cómo que se deteriora la tierra, si cada vez produce más?”.
– Bassi: Rinde más, pero la tecnología es más cara, y el suelo termina produciendo a la larga mucho menos de lo que hubiese podido producir si lo hubieran cuidado desde el principio. Aquí en el sur de Santa Fe se hicieron experiencias en las cuales había parcelas que se cuidaban y otras que no, y en cuatro o cinco años la diferencia de rendimientos era muy notoria. El productor te puede decir que tiene buenos rindes. Pero, ¿buenos rindes con respecto a qué? Sólo respecto a la historia. Claro, la tecnología avanza, él sostiene o mejora el rinde, y siente que su campo sigue siendo productivo, pero a pesar de eso perdió productividad.
– ¿Cómo hacemos para mejorar los suelos entonces?
– García: Esa pregunta nos lleva al dilema de resolver el tema de la nutrición integrada al sistema de producción. No vemos la nutrición como algo aislado. Cuando uno habla del manejo de la fertilidad de los suelos, entonces uno habla de rotaciones, rotaciones, rotaciones y rotaciones. Lo repito cuatro veces, porque es lo que menos hacemos. También siembra directa, que ya hemos adoptado ampliamente, por las ventajas de estabilidad y mejora del rendimiento, pero obviamente por la rentabilidad, y el tema de devolver esa fertilidad al suelo. Por ahí esos son las tres prácticas que buscan mejorar el balance de carbono en los suelos.
– Bassi: A la vez que se retroalimentan unas a otras. No se puede sacar una de esas prácticas y lograr el equilibrio.
– García: Ahora, eso no está aislado. Por eso digo que tenemos que integrar el sistema de producción con lo que vamos a hacer con el manejo de las enfermedades, de la genética, de las estrategias ante la ocurrencia de cambios climáticos y de variabilidades climáticas que enfrentamos, con la variabilidad espacial que tienen los lotes. Entonces, mayor eficiencia en muchos casos significa separar ambientes dentro de los lotes para tratarlos distintos, porque son distintos. En otros casos no, porque son suficientemente uniformes.

Desertificacion

– Se está sosteniendo mucho que hay un fuerte nivel de degradación de las tierras a nivel global. ¿Hay una tendencia a la desertificación?
– García: Esos valores son muy complejos. Primero habría qué preguntarnos a qué nos referimos con “degradación”. Porque, si está desertificada, es gravísimo. Después, ¿estás tomando toda la tierra? ¿La masa total de tierra? ¿O sólo la tierra agrícola? ¿Cuál es el grado que tienen, y cuál es el problema que tienen? Obviamente, a nivel mundial de la humanidad, estamos atravesando un problema serio.
– ¿Cuál es el grado del problema acá, en la Argentina?
– García: No deja de ser tan grave como en el resto del mundo. Obviamente, siempre nos preocupan más las tierras tropicales, porque se someten a condiciones climáticas, procesos y concentración de población que las comprometen mucho más. Pero los problemas que tenemos nosotros son del mismo tipo. Se atemperan porque estamos en climas templados, baja densidad de población, pero desertificación en la Argentina existe y es un problema muy grave. La erosión en la Argentina, a pesar de la siembra directa, existe, y es muy grave. Recién Jorge pedía siembra directa, rotaciones y nutrición, pero sabemos que existen lugares en los que tenemos que poner terrazas, también. Y a veces, en el Oeste, que hay erosión eólica, cuando no hay cobertura, igual se vuela, aunque haya siembra directa.

El rol del estado

– ¿Hay conciencia de esta problemática en las políticas públicas de la Argentina?
– García: Sí, hay políticas, aunque muchas veces no se implementan. Se necesitan más políticas. La gente con la que hablamos normalmente sabe de qué hablamos, reconoce que existen esos problemas. Pero a veces esperamos, y en eso somos muy argentinos, que San Gobierno nos diga lo que tenemos que hacer. Y en realidad, este es un tema de toda la sociedad. Cuando hablás de balance de nutrientes, si no pegás el pasito no vas a ninguna parte. La relación de precios granos-fertilizantes, este año, es casi la mejor de la historia. Venimos de una cosecha de cien millones de toneladas, ¡y todavía tenemos que estar charlando con el dueño de la tierra para que cuide el suelo!
– González San Juan: Si no invierten ahí, estamos complicados. Quizás, el gobierno debería hacer sus cosas ahí. Pero hay mucha gente que trabaja bien.
– Bassi: Fertilizar es una zanahoria importante para el productor. Y se necesita una ley para rebajar impositivamente el uso de fertilizantes, que está en el Congreso.