La gran cantidad de plástico hallado en el estómago del cetáceo se trata, lastimosamente, de la mayor registrada en una autopsia en la Oficina de Pesca y Recursos Acuáticos de esa zona a una ballena.

Entre otros objetos, se hallaron una lona de plástico utilizada en las plantaciones de banano, bolsas de plástico y 16 embalajes de arroz.

La autopsia del animal fue dirigida por el biólogo marino Darrel Blatcheley y la doctora Elaine Berlvis. Los resultados señalan que el cetáceo consumió toda esta cantidad de plástico creyendo que se trata de comida. El animal murió debido a un shock gástrico y por el daño ocasionado por consumir estos productos plásticos, algo que les  causala muerte en forma rápida.

La ballena murió de hambre por no poder alimentarse: “Su estómago estaba lleno“, declaró Blatchley, quien aseguró que en los casi 10 años que lleva realizando autopsias en delfines y ballenas muertas, en la mayoría de los casos estos murieron por ingerir plástico.