La conciencia sobre el maltrato animal se expande en el mundo. Los crueles paseos en elefante en Camboya, al sudeste asiático, llegarán a su fin.

Actualmente unos 14 elefantes trabajan en el templo de Angkor Wat, visitado por 2.5 millones de turistas cada año. La nueva medida establece que desde 2020 estos animales serán transferidos a un centro de conservación, según anunció el Comité del Grupo de Elefantes de Angkor.

En 2016, un elefante se derrumbó y murió mientras transportaba a dos turistas al monumento, lo que provocó indignación internacional de esta práctica. Dos años después, una petición para terminar con los paseos en elefante obtuvo más de 14.000 firmas en solo 48 horas después de que otro animal muriera por agotamiento.

Oan Kiry, director del Comité del Grupo de Elefantes de Angkor, dijo: “A principios de 2020, nuestra asociación planea poner fin al uso de elefantes para transportar turistas. Todavía pueden ver a los elefantes y tomarles fotos en nuestro centro de conservación y cría. Queremos que los elefantes vivan de la manera más natural posible“.

El grupo de la campaña Moving Animals, que trabaja para generar conciencia sobre la crueldad detrás de la monta de elefante, expresó: “El final de los paseos en elefante en Angkor Wat es verdaderamente un momento decisivo que muestra que la marea está cambiando contra el turismo cruel de vida silvestre. Cada vez más turistas ya no quieren pagar para ver animales encadenados o en cautiverio, y las atracciones donde se monta el elefante continúan, deben prohibir estos paseos si desean mantenerse a favor de los turistas y los amantes de los animales“.

Se estima que aún hay alrededor de 70 elefantes domesticados en Camboya, mientras que los expertos creen que hay alrededor de 500 en la naturaleza. Esto incluye alrededor de 110 que viven en el Santuario de Vida Silvestre Keo Seima y casi 200 en las Montañas Cardamomo.

La cantidad de elefantes salvajes en Camboya y otros países del sudeste asiático ha disminuido debido a la caza ilegal, la destrucción de hábitats y el conflicto entre los animales y las personas, según sugieren los estudios. La portavoz del Ministerio de Medio Ambiente, Neth Pheaktra, dijo: “El gobierno está trabajando con las organizaciones pertinentes para formular estrategias para proteger y preservar los elefantes en Camboya para las generaciones futuras“.  Y añadió que la sensibilización entre los agricultores locales en los bosques protegidos debe aumentar cada vez que utilizan sustancias químicas en los cultivos o dañar a los elefantes cuando se entrometen en sus tierras de cultivo.