El Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) informó que, en el marco de los operativos conjuntos entre la Dirección Provincial de Controladores Ambientales, la Dirección Provincial de Residuos y la División Investigaciones Delitos Ambientales de la Policía Ecológica, realizó dos operativos en barrios vulnerables de los municipios de Bahía Blanca y Necochea donde se encontraron envases vacíos de fitosanitarios para ser vendidos.

Esta situación -advirtieron desde ese organismo- implica riesgos para el ambiente y para la salud de quienes manipulan estos bidones, que en este caso fueron hallados en viviendas de sectores populares donde las personas suelen desconocer el peligro que representan estos envases que contienen veneno potencialmente peligroso para quienes lo trasladan o acopian de manera no segura.

En lo que va del año 2021, de 14 millones de envases distribuidos en la provincia de Buenos Aires, sólo se juntó el 8%. Cabe destacar que es responsabilidad de los fabricantes e importadores de fitosanitarios, quienes a pesar de contar con un sistema de gestión no han avanzado en la formalización de la recolección.

La Ley Nacional N.° 27.279 obliga a las empresas que venden productos fitosanitarios a organizar, operar, mantener y financiar un sistema de gestión integral de envases. Este sistema debe ser aprobado en el caso de la provincia de Buenos Aires por el OPDS. El sistema de gestión debe cumplir con los requisitos de envases establecidos en la Resolución Provincial N.° 505/2019 para la implementación de esta política pública.

Para cumplir con la normativa las empresas deben formular un plan de gestión integral de los envases, que incluye la construcción y administración de Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT), donde se deben recepcionar los envases vacíos de fitosanitarios. Una vez utilizado el fitosanitario en la producción agropecuaria, los envases deben pasar por un proceso de triple lavado, perforado y acopiado en CAT, Nodos Logísticos, o deben ser guardados por los productores agropecuarios hasta que se realice una campaña de recolección en los municipios donde no hay centros de almacenamiento cercanos.

Luego, los envases deben ser retirados por transportes habilitados para enviarse a empresas, también autorizadas, que trabajen en su adecuado tratamiento. Son los denominados “operadores”, que se ocupan de reciclar el plástico utilizándolo para la elaboración de productos (madera plástica, caños cloacales y otros) que no están prohibidos por ley. Los envases que por sus características físicas, su estado o por su utilización con diferentes sustancias no pueden ser reciclados deben ser llevados a disposición final.