“La primera flor cultivada en el espacio hace su debut. Flor Espacial Zinnia. Sí, hay otras de formas de vida en el espacio”, escribió en su cuenta de Twitter un astronauta que trabaja en la Estación Espacial Internacional. 

Scott Kelly de la agencia espacial de Estados Unidos (NASA), publicó este fin de semana en Twitter que una zinnia floreció en el entorno de microgravedad del laboratorio orbital, junto con una foto de una flor naranja con 13 pétalos.

La NASA explicó en un artículo que se eligieron las zinnias no por su belleza, sino para “ayudar a los científicos a entender la forma en la que las plantas florecen y crecen en la microgravedad”. Este ejemplar ha sido cultivado en el Sistema Veggie de crecimiento de plantas que existe en el módulo orbital y gracias a unas almohadillas de enraizamiento con semillas de esta flor.

Con anterioridad, otras plantas como el trigo y la lechuga romana fueron cultivadas en el espacio. Cuando un lote de lechuga fue cosechada en agosto en la estación espacial, se permitió a los astronautas de la NASA comer los frutos de su trabajo por primera vez.

Al parecer, el cultivo de las zinnias representó más desafíos para los jardineros orbitales que cultivar un vegetal como la lechuga. “La planta de la zinnia es muy diferente de la lechuga”, dijo Trent Smith, director del proyecto Veggie de la NASA, citado por Xinhua.

“Es más sensible a los parámetros ambientales y a las características de luz. Tiene un período de crecimiento más largo de entre 60 y 80 días. Por consiguiente, es una planta más difícil de cultivar”, aclaró.

Gracias a luces LED de color rojo, azul y verde, en noviembre se activó el sistema de agua y nutrientes de Veggie que ha permitido a las zinnias crecer durante 60 días, dos veces más que la primera y la segunda cosecha de lechuga roja que creció en la estación espacial.

Durante el ciclo de crecimiento, las luces LED estuvieron encendidas 10 horas y apagadas 14 horas con el fin de estimular las plantas de flor, informa la NASA. “Cultivar estas plantas ayudará a avanzar en nuestro conocimiento de cómo crecen las plantas de flores en el sistema de crecimiento Veggie, y permitirá que plantas frutales como los tomates puedan cultivarse y comerse en el espacio utilizando el jardín en órbita“, dijo Trent Smith, gerente del programa Veggie.

Los investigadores también esperan reunir buenos datos en relación a la estiba de semillas de larga duración y la germinación, incluido los problemas con el polen y hasta su impacto sobre la moral de la tripulación. Se espera que las tomateras se cultiven en el complejo orbital para el 2017. De a poco, con pasos lentos, la aventura espacial del hombre va cobrando forma, respetando los tiempos de la naturaleza, intentando que ésta sea una aliada para nuestra vida espacial.