En la actualidad, la tilapia es el cuarto pescado más consumido en Estados Unidos, con medio kilo de esta variedad por cada estadounidense en 2017, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), apenas superada por el atún, el salmón y los camarones.

La tilapia es un pez de aguas cálidas que vive tanto en agua dulce como salada y que presenta condiciones que lo han transformado en apetecible para el sistema de la industria alimentaria, ya que ofrece un crecimiento acelerado, se adapta al cautiverio y está presente en una amplia gama de alimentos porque es una especie magra de carne blanca.

Es por eso que la coordinadora de la Estación Experimental de Piscicultura de la Universidad Nacional de Formosa, Doris Cerdán, recibió la sugerencia de Fernando Kubitza -uno de los referentes mundiales en el tema- y comenzaron a procesar tilapias para desarrollar nuevos productos. Asícreamos una sopa crema de este pez al roquefort para darle un valor agregado a la carcasa que quedó”, explicó la investigadora a Télam.

Kubitza es ingeniero agrónomo y máster en Nutrición Animal por la Universidad de San Pablo, doctor en Acuicultura, Producción y Nutrición de peces por la Universidad de Auburn, Estados Unidos, y visitó en marzo del año pasado la universidad argentina para dictar conferencias y asesorar a sus investigadores.

La académica argentina relató a Télam que el “eje principal de trabajo es la nutrición y alimentación de los juveniles de especies nativas y ahora exóticas como es el caso de la tilapia”.

“Este el segundo año de trabajo con las tilapias; hicimos todo el ciclo productivo desde la reproducción, la cría y el engorde en un establecimiento aquí de Formosa y la verdad que nos fue bastante bien”, sostuvo.

Además, agregó que se hizo “un ensayo en un tanque australiano en el establecimiento Tres Lomas y la experiencia del proceso de los peces obtuvo una cosecha satisfactoria”.

Por eso, posteriormente pasaron al procesamiento de los ejemplares: “Hicimos los filetes y, como esas piezas representan el cincuenta por ciento del rinde de lo que es el pescado entero, inventamos esa sopa crema de tilapia al roquefort para darle un valor agregado a la carcasa que quedó”.

La receta es sencilla, ya que se realiza con verduras como zanahorias, zapallitos, queso crema, queso azul y condimentos. Con respecto al contenido nutricional de la sopa, explicó que está en análisis: “Trabajamos en conjunto con la gente de nutrición y bromatología de la UNaF para hacer un perfil nutricional de este producto y en dos semanas ese estudio estará resuelto”.

Con respecto a la comercialización, indicó que están a la espera de la autorización del Registro Provincial de Establecimientos: “La idea es que la estación de piscicultura funcione como empresa que pueda generar sus propios ingresos, todo dentro de un marco legal y que los estudiantes que se van formando aquí puedan quedarse a trabajar con nosotros”, señaló la especialista.

Por otra parte, adelantó que se sigue “haciendo toda la etapa de cría y la idea es que el excedente que por cuestiones de espacio no podemos seguir teniendo en la universidad, transferirlo a personas que estén interesadas en sumarse al ciclo de engorde de la tilapia”.

Este año, por decisión de las autoridades de la Universidad Nacional de Formosa, “nosotros solo vamos a hacer el ciclo completo aquí en la estación, o sea, vamos a hacer la sopa y el filete con el nombre de la UnaF”, apuntó.

El equipo de la Estación Experimental de Piscicultura de la Universidad Nacional de Formosa está conformado por cuatro ingenieras zootecnistas: “María Alejandra Torres, es la responsable general de la parte de producción; Lilian Noriega, es la responsable de los trabajos de investigación y actualmente está coordinando un ensayo de biofloc con tilapias; Gabriela Baglieri se encarga de la cuestión logística y administrativa de la estación con Anahi Alsina, estudiante de Ciencias económicas”, detalló.

A ellas se suma además “Franco Mendoza, que está a una materia de recibirse de ingeniero zootecnista, es técnico químico y hace todos los análisis de calidad de agua, y Facundo Agüero, también ingeniero zootecnista”.