Tres días para discutir la situación actual de indefensión, para denunciar una veintena de muertos y para elaborar un documento que entregaron al Ejecutivo Nacional. Quince pueblos aborígenes se unieron en un grito conjunto.

 

Exclusivo Revista El Federal: Video Entrevista Félix Díaz

 

Quince de las 28 naciones aborígenes se solidarizaron con el pueblo Qom, ratificaron la compañía en la lucha de esa nación aborigen formoseña y elaboraron un documento conjunto que le presentaron al Gobierno Nacional, en el cual advierten sobre el avance sobre la tierra y la desprotección de los recursos naturales. 

 

Lo hicieron ante la “amenaza extrema” y tras la muerte de Florentín Díaz -de la comunidad Curushy-, un poblador originario en la ciudad chaqueña de Juan José Castelli, horas después de que se produjera una violenta represión policial contra manifestantes agrupados en Organización Toba Qompi (OTQ) que cortaban la ruta 95.

 

El respaldo ocurrió en la Cumbre Nacional de Pueblos y Organizaciones Indígenas, del 3 al 5 de junio en la capital formoseña, donde la etnia Qom recibió el apoyo de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora (Nora Cortiñas), de la CTA de Pablo Micheli y del SERPAJ de Adolfo Pérez Esquivel, entre otras instituciones.

 

El lunes 3 de junio parlamentaron los 40 representantes de los pueblos originarios de Formosa, un día después lo hicieron todas las comunidades y al fin de ese día –hasta casi la 1 de la madrugada- se discutió un documento conjunto que un día después se llevó a la gobernación.

 

Ese documento conjunto de cuatro páginas denuncia el avance de empresas mineras en San Juan (cerro Pie de Palo en Caucete y la destrucción de los glaciares en Iglesia), el acuerdo Chevrón-YPF, carga contra la minera Panamerican Silver en Ingeniero Jacobacci (Río Negro) y se opone al negocio de los comodities agrícolas (que en 20 años creció el 5000 por ciento) “porque generan desmontes, fumigaciones y enfermedades”, explicaron.   

“Fueron días muy fructíferos para la lucha indígena. Nos preparamos para poder juntarnos y proponer. Fue complejo organizar el encuentro, pero se logró lo que pretendíamos: la solidaridad de los pueblos indígenas con nosotros, los Qom. Por eso nos animamos a hablar de frente a la casa de Gobierno de la provincia, algo que no podíamos hacer antes porque siempre la provincia nos manda a la policía. No nos atendió ni el gobernador ni el vicegobernador. Y nos duele que se sigan burlando de nuestra identidad”, dijo Félix Díaz, cacique de la comunidad Qom.

 

“El gobernador (Gildo Insfrán) hace lo que quiere. No le importa la vida humana”, dijo Féliz Díaz.
-En este contexto, ¿la llave del conflicto la tiene entonces el gobierno nacional?
-Lo vemos difícil porque hay una alianza grande entre el gobierno nacional y el gobernador de Formosa.

En el mismo sentido se expresó Amta Quiroga, de la nación Warpe sanjuanina, una de las dos voceras de la Cumbre juntó con Díaz. “Los libros dicen que los Warpes no existimos  desde hace 250 años. Pero acá estamos”.    

“Queremos visibilizar el apoyo de nuestra comunidades a los Qom”, dijo Daniel Flores, del colectivo cultural Yanapakuna, que agrupa pueblos originarios kollas y mapuches, que también participó de la cumbre.  

A finales de mayo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación intentó abrir una mesa de negociación entre los Qom y el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. Pero Insfrán prefirió mandar a una representante de su gobierno.     

 

Fotos: Lucas Manjon (gentileza Fundación Alameda)