La fuerza de voluntad de una sola persona es capaz de hacer mover a toda una provincia. Esto es lo que sucede en Formosa con Ramón Garicoche, quien conoció el Hospital Garrahan cuando tuvo que llevar a su hija que tenía un problema de salud que nadie podía diagnósticar correctamente y que allí le cambiaron la vida, curándola. A partir de este hecho Ramón logró que el pueblo formoseño juntara 50 millones de tapitas y 500 mil kilos de papel.

Contento y orgulloso por la solidaridad de toda una provincia, Ramón comentó que desde el año 2002 colabora con la Fundación Garrahan, comenzó aquel año con una campaña de donación de guías de teléfono y “desde ese momento no hemos parado de ayudar” Parece mentira, pero Ramón ha coordinado una inmensa acción solidaria que ya lleva más de una década. “Con el cargamento número 54, la solidaridad del pueblo de nuestra provincia totaliza más de 500 mil kilos de papel y 50 millones de tapitas”

En una entrevista con la Agencia Télam, este padre agradecido, con un sentido social inmenso cuenta su historia. “Conocí el Hospital Garrahan porque llevé a mi hija María Florencia con un problema de salud que después de ocho complejas intervenciones quirúrgicas en 18 años le dieron el alta definitiva. Ella tenía una pierna más corta y hoy ya está mucho mejor”

“Observé un cartel que pedía ayudar y tuve la oportunidad de hablar con un gran hombre de la medicina, Fernando Matera, quien nos dejó el año pasado a los 91 años. No olvido su frase que me marcó: `no hace falta el dinero para cumplir una función social, hay que llevar una propuesta y la honestidad en el trabajo. La gente va a poner lo que falta”.

Los profesionales del Hospital le cambiaron la vida a su hija, y esto fue suficiente para hacer que este hombre iniciara una verdadera epopeya solidaria en su provincia. “Ahora mi hija tiene 21 años y estudia medicina en Rosario”, y a Ramón le pusieron con justicia el apodo de “Tapita”, y por donde esté le ofrecen papel y tapitas para llevar al Garrahan. “No hace falta dinero para cumplir una función social”, le dijo Matera. Lo demás, lo hace la gente, y personas como Ramón.