Sanz, de 50 años, quien reside en Rawson, expresó: “fue una sorpresa muy grande para mí porque uno tiene el prejuicio que nunca va a ganar, que el certamen está para quienes viven del otro lado del mundo, y la verdad que fue una alegría muy grande”.

La imagen que mandé quedó seleccionada entre las 116 fotografías que se imprimen y se exponen en la muestra que se monta en Moscú y sobre la cual después se hace el libro con la participación de los fotógrafos más prestigiosos del mundo”, dijo la fotógrafa en diálogo con Télam.

En mi caso mandé 20 fotografías con distintas temáticas, sobre todo de la Patagonia, donde me muevo más, y resultó la imagen de una rana mono que tomé en Misiones la que fue galardonada entre 14.000 que se mandaron de todo el mundo“, explicó.

La fotografía – bautizada como “¿Puedo pasar?”- muestra la pequeña cabeza de un ejemplar de “rana mono” asomando por el follaje de la selva misionera, con el ojo que expresa curiosidad en el fondo blanco de su cristalino trazado por una pupila que contrasta con el fondo negro de la oscuridad de la noche y tres pequeños dedos con el que corre el follaje.

“Tengo por la rana mono una atracción porque es una especie vulnerable, arborícola, a la que se le destruye su hábitat y que incluso fue utilizada como mascota porque es preciosa“, afirmó Sanz y aádió que “la imagen de la rana asomándose casi sin querer, muy tímida, en medio de la selva es para sensibilizar sobre la decreciente población de batracios, en este caso tomada en la reserva de ‘San Sebastián de la selva’ donde se trabaja justamente en la recuperación de especies“.

rana mono

La foto está tomada de noche porque “son ranas nocturnas y pude lograr una ligera iluminación de flash y tomar la manita porque de esa forma la estaba humanizando, que es la idea, como hago con casi todos los sujetos fotografiados, para sensibilizar a quienes lo miren y seamos conscientes de sus cuidados porque son igual que nosotros, aman, sufren y merecen el mismo respeto”, detalló Sanz.