El año pasado la Red Yaguareté y el Ministerio de Ecología firmaron un convenio para el monitoreo de yaguaretés mediante la utilización de cámaras trampa en varias de las áreas protegidas de la provincia de Misiones.

Ya se han fotografiado ejemplares en los parques provinciales Moconá, Esmeralda, Salto Encantado y Puerto Península. Pero el más reciente, por ser el último sitio donde se instalaron cámaras, fue registrado hace unas pocas semanas en el Parque Provincial Urugua-í.

Se trata de un gran macho al que se bautizó con el apodo de “Baqueano”, un poco porque un baqueano es el conocedor de caminos, atajos y picadas del monte, y de las plantas y bichos con los que convive, y en homenaje y recuerdo al gran naturalista Juan Carlos Chebez que hace unos años le dedicó un chamamé, precisamente, a un baqueano del arroyo Urugua-í.

El ejemplar, que se encuentra en excelentes condiciones físicas, fue captado en pleno día por una de las cámaras ubicadas en uno de los senderos del destacamento Uruzú. Por ese mismo sendero caminan decenas de turistas todas las semanas, lo que demuestra por un lado que los yaguaretés no entran en conflicto con las personas y que el turismo bien manejado no interfiere con la fauna silvestre.

Recordemos que el yaguareté fue declarado en peligro de extinción en 2001. En todo el territorio nacional quedan apenas más de 200 ejemplares de esta especie, los cuales se encuentran amenazados por la pérdida de su hábitat (selva y bosque), producto de la deforestación, el avance de la frontera agropecuaria, la caza ilegal o la caza indiscriminada de animales más pequeños (sus presas), entre otros.