Por Matilde Moyano

El año pasado Francia ya había retirado 3.100 cajas de tampones y toallas femeninas por precaución luego de que una investigación de la revista ’60 Millions de Consommateurs’ confirmara que Tampax, Always y otras marcas contenían “residuos potencialmente tóxicos” como glifosato. Se trata del herbicida de la multinacional Monsanto cuyo metabolito, AMPA, se concentra en los sedimentos de la cuenca del río Paraná y enferma a los habitantes de nuestros ´pueblos fumigados‘ del Litoral.

Ahora la principal asociación de consumidores francesa, Victoire N’Sondé, denunció la presencia de residuos tóxicos en pequeñas cantidades en la mayor parte de los pañales comercializados y reclamó su prohibición por el riesgo potencial que representa para los los bebés. Algunos de esos componentes tóxicos estaban en pañales presentados como ecológicos. 

Estamos hablando de una investigación publicada recientemente por la misma revista, que develó que se encontraron restos de diversos productos “de toxicidad sospechosa o demostrada” en 10 de las 12 referencias de pañales analizados, aunque en cantidades ínfimas, inferiores a los tolerados por la reglamentación. Asimismo, dicha asociación reclama su prohibición con el argumento de que los umbrales reglamentarios se fijaron por los riesgos en caso de inhalación, y de que por el momento no hay una evaluación sobre el impacto de estas sustancias en la piel, aunque sí se conoce que este es más nocivo por vía epidermis o mucosas, que por vía oral o inhalación.

Se hallaron componentes orgánicos volátiles, irritantes y neurotóxicos como el tolueno o el estireno, pero también glifosfato, explicó la portavoz de Victoire N’Sondé.

El Glifosato es el herbicida que se utiliza para eliminar las malezas de los cultivos transgénicos como la soja ‘RR’, y en nuestro país un tercio de la población se encuentra afectada directa o indirectamente por este agroquímico, según demuestran los estudios de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados.

El algodón representa solo el 2% de las tierras cultivables en el mundo, pero utiliza el 16% del total de los pesticidas que se fabrican. Es decir, es un cultivo que consume actualmente una cantidad enorme de agroquímicos.

No es la primera vez que el glifosato se encuentra en productos de higiene, el año pasado una investigación de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) expuesta en el Tercer Congreso Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados demostró que el glifosato fue hallado en el 85% de los productos comprados en farmacias y supermercados que contienen algodón. En el resto del mundo, el glifosato también se encontró en vinos de California, en cervezas alemanas, y en alimentos del desayuno en Estados Unidos.

Es importante mencionar que una investigación de la Facultad de Bioquímica de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) concluyó en 2016 que el glifosato causa un mecanismo de toxicidad en el sistema nervioso de mamíferos.

Quienes quieran conocer más evidencias pueden leer la ‘Antología Toxicológica del Glifosato‘, la recopilación más completa de trabajos científicos nacionales e internacionales que da cuenta de los riesgos a la salud humana, ambiente y biodiversidad de este agroquímico, que hasta la fecha reúne 487 evidencias.