Francia adoptó una medida determinante para frenar la contaminación de los residuos urbanos. A partir de agosto el gobierno decretó por ley que no estará permitido el uso de envases de plásticos, y que las empresas que los producen tienen hasta el 2020 para buscar alternativas ecológicas.

Desde el 2010 Francia tenía en mente la eliminación de los envases plásticos, en aquel año prohibió que el plástico con el que se producen los envases y demás elementos de plástico no contuvieran bisfenol A (BPA), así fue que desde aquel año ese elemento se eliminó de los productos que tuvieran contacto con alimentos para bebés, como así también chupetes y tetinas.  El año pasado prohibió que este elemento estuviera en todos los productos de plástico. En julio de esta año, ya había prohíbido las bolsas de plásticos.

El Biesfenol A es capaz de causar desequilibrios en el sistema hormonal a concentraciones muy bajas con posibles repercusiones sobre la salud. Sus efectos tóxicos se deben al consumo de alimentos que han sido contaminados por contacto con materiales que contienen esta sustancia, tales como envases, latas o recipientes de muy diversa clase.

De esta forma, la batalla contra el plástico en Francia ha subido un peldaño. A partir del 1 de Agosto ningún comercio, ni máquina podrá dar estos envases, en cambio, se deberán cambiar por envases que sean hechos con materiales reciclados y ecológicos. La condición del gobierno galo es que estos nuevos envases puedan usarse luego en un compost. La medida se extiende a utensillos, como cucharas, sorbetes, tenedores y cuchillos. Todos deberán estar hechos con materiales ecológicos.

Francia de esta manera, acepta el compromiso de adoptar medidas reales y concretas para combatir el cambio climático y la contaminación.