Por Matilde Moyano

Cuando vuelvas del trabajo y salgas del subte, si vivís cerca de Plaza de Mayo, o si vivís lejos pero tenés ganas de ayudar con comida, abrigo o compañía, “Rivadavia 436” es la dirección simbólica de un espacio en la plaza, frente a la Catedral, donde de lunes a viernes desde las 19 un grupo de voluntarios sirve una mesa solidaria para gente en situación de calle.

Se trata de la campaña “Frío Cero“, que actualmente brinda un plato caliente a aproximadamente 50 personas, a través de donaciones. “Si hay frazadas y abrigo también, todo lo que tenemos lo repartimos y tratamos de que alcance para todos“, nos contó Sandra Ganem, voluntaria, mientras servía un guiso de arroz de una olla inmensa e indicaba que las donaciones pueden ser “salsas, tomate, carne, verduras, frazadas es importante, medias, zapatillas“.

En Buenos Aires, por año, de 351 personas que asisten a esta mesa solidaria en Plaza de Mayo, 3 pueden dejar la calle. Esto es lo que aseguró Juan Carr de Red Solidaria, quien nos contó que en todo el país hay 58 lugares de ayuda, y que el de Plaza de Mayo es el central. En Bariloche, por ejemplo, hace seis años había 97 personas en la calle, y ahora ninguna, ya que hicieron un hogar.

Otra de las voluntarias que conocimos es Zulma Carrizo, quien expresó que “hay mucha gente en situación de calle que tiene muchas ganas de salir adelante y buscar algún medio que los ayude y acá encuentran un lugar, espacio, amigos. Lo que más motiva es la energía que se genera acá, es como una gran familia.

Zulma nos contó, además, que el grupo de voluntarios ‘Caminos Solidarios‘ recorre las calles del microcentro, y barrios como Almagro y Caballito, para ofrecer café, comida o abrigo a quienes están en la calle. También, los martes, un perchero solidario recorre la zona periférica de la ciudad ofreciendo abrigo. Ella asegura que “la gente es muy buena” y que “no hay que tener miedo”, mientras posa para la foto con Mariano, de Campana, una de las personas en situación de calle que se sumó a este espacio para “compartir con los chicos, mate cosido, té, café, facturas”, y expresó que “lo hacemos para cuidarnos el uno al otro, me gusta estar acá y ayudar también”.

A la hora de conocer cómo una persona decide comenzar a ser voluntaria, Zulma nos dijo que “Desde chica siempre me gustó colaborar, y cuando vine del norte, de Tucumán, me acerqué y me gustó la idea de poder brindar mi tiempo, más allá de la comida, escuchar a la gente que está en situación de calle, pero que tienen mucha ganas de salir, algunos son artesanos y muy creativos.” Además, “cualquier artista que se quiera sumar a compartir por ejemplo su música, y venir a dar un poco de alegría y cantar, también será bienvenido”.

Quien desee sumarse como voluntario/a o acercar una donación puede acercarse de lunes a viernes y hablar con el/la referente de cada día, o comunicarse a los siguientes teléfonos:

Mariela Fumarola
1138696849

Sandra Ganem
1136876435

Zulma Carrizo
1150222350

Mario Romero
1166683970