Los productores que realizan el bloqueo en la planta de gas de Ysur en Allen, decidieron continuar con la medida por 24 horas más. El objetivo es captar la atención del gobierno nacional a través del reclamo en la empresa subsidiaria de YPF. Por otra parte, los chacareros pedirán al gobernador Alberto Weretilneck que encabece las negociaciones con el gobierno nacional para que se atiendan sus reclamos.

Los productores no descartan endurecer la medida, en caso de que las respuestas no lleguen. Los chacareros de diferentes cámaras de la región mantienen un bloqueo en los caminos rurales en Allen. Hasta el momento no han recibido respuesta alguna a su pedido.

Esta mañana, el fiscal Ricardo Romero estuvo presente en el piquete para ponerse al tanto de la situación y conversó con algunos de los productores, en el marco de la denuncia penal que los representantes de la empresa Ysur efectuaron ante la Justicia. Los chacareros desconocen que haya alguna medida de desalojo en curso.

Los bloques interrumpen caminos rurales que conducen a la planta de separación de hidrocarburos de Ysur-YPF. A causa de los piquetes se había paralizado la producción de gas y petróleo en el área EFO y la Justicia comenzaba a intervenir en la situación.

El presidente de la Cámara de Productores Agropecuaria de Cipolletti, Francisco Bezich, explicó que la decisión de encarar un piquete unió decenas de productores del Alto Valle, junto a otros del Valle Medio, y agregó que “se dispuso un bloqueo de la planta de YPF próxima a Allen, que distribuye gas y combustible, cercana a la ruta 22”; se realizará por 48 horas, “a la espera de medidas” para favorecer al sector frutícola.

Los productores reclaman que la Nación dé cumplimiento al convenio de apoyo propuesto meses atrás para la producción de peras y manzanas. Según el dirigente, “urge realizar un plan sanitario. Hace falta pulverizar y tomar las prevención contra la carpocapsa, enfermedad que paralizo las últimas ventas a Brasil”.

Ante la crítica situación que atraviesa el sector frutícola en la región, los productores reclaman la instrumentación de un plan sanitario para todos los chacareros, la baja de la presión fiscal y que les garanticen previsibilidad para la comercialización de la cosecha venidera.