Los que mienten con la verdad, las partes del alma que se resiten a partir, las palabras que cuestan decirse cuando deben decirse. Miles de universos habitan el nuevo libro de poemas de Juan Gelman, en donde se muestra indómito ante el lenguaje, con su afanoso criterio de romper estucturas a partir de la invención de palabras salidas de su pulso poético y del uso de otras atípicas para el registro poético. Así lo muestra desde el título de algunos poemas como Entreshijo, pero el estilo Gelman es algo que cruza al libro. Usa sin reparos algunos diminutivos para bautizarlos (Despacito, que cierra el libro, es un ejemplo). Muchos son una defensa declarada de esa bella manera de expresión. “Los dolidos se callan las vocales débiles”, escribe en Linguística. Pero hay uno que funciona como una manifiesto. “Una palabra cualquiera no es una palabra cualquiera, no se parece al cuerpo que la dijo, no tiene manos, ni pies ni amora como una mortal. Lo que nombra tien mares que llevan lejos. A su casa todo pueden entrar y su tiempo no cesa en cada boca. Espera viajes por el agua oscura que lleva tu nombre”, escribe en Divergencias. Apenas una pincelada de un libro que lo contiene a un Gelman desparpajado, abriendo las puertas de sus sentimientos.

El emperrado corazón amora, de Juan Gelman.
Seis Barral Biblioteca Breve.
160 páginas