El principal foco de contaminación se da en el proceso de producción en Bangladesh, China o Vietnam, por emanación del material en el momento en que se manipula para crear la membrana de fluorocarbonados o dispersarla con aerosol“, instante en que se libera a la atmósfera, comenta Leonel Mingo, coordinador de la “campaña tóxicos” de Greenpeace.

Mingo contó que Greenpeace comenzó el estudio en 2006 analizando la presencia del compuesto en ropa deportiva de alto rendimiento, y el año pasado continuó con ocho grupos de expedicionarios que “tomaron muestras de nieve y agua en zonas remotas“.

En la región cordillerana de Torres del Paine, grupos de Greenpeace de Argentina y Chile tomaron muestras que fueron “certificadas en laboratorios independientes de Alemania, donde se demostró tristemente resultados de huella de la sustancia”, dijo Mingo.

El ambientalista afirmó que “existe una alternativa libre de estos contaminantes que no es más costosa, y fue usada en la ropa de las ocho expediciones de Greenpeace”. En cuarenta marcas de ropa de alto rendimiento analizadas, el estudio halló el producto en 36, en chaquetas, camperas, sogas, pantalones, bolsas de dormir, guantes y mochilas.
  
Todas las empresas reconocieron que es un problema y hay marcas que adoptaron el compromiso para una limpieza en toda la línea de producción” a partir del estudio “Dejando su huella”, reportó el coordinador de “campaña tóxicos” del grupo ambiental.

La directora del área Textiles del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Patricia Marino, dijo que “los fluorocarbonados están siendo cuestionados hace tiempo a nivel internacional y reemplazados por otros productos“.

“Hay países como Alemania en los que están prohibidos, por la conciencia de disminuir la huella de carbono de los productos, que se cambian por otros de mucho menor impacto” sobre la naturaleza y la vida humana, planteó.

El químico Germán Escobar, de la misma área del INTI, informó que “estos componentes se usan en la industria textil porque tienen mucha impermeabilidad a las manchas y al agua. Hay algunos que están prohibidos, pero la familia de los fluorocarbonados es muy grande y tiene compuestos que se usan en indumentaria para alta montaña”, indicó.

No obstante, “en esa actividad no se desprende la membrana que va entre resinas de dos o tres capas, y el compuesto en sí (que es una especie de plástico) no está en contacto con el cuerpo o biodisponible”, precisó Escobar.

“Si bien el compuesto ha sido cuestionado, las formulaciones han ido avanzando, reemplazándose en caso de usos en los que está en contacto directo”, humano, como en utensillos de cocina de teflón, dijo Escobar. Para elaborar el estudio, Greenpeace analizó 40 productos adquiridos en 19 países diferentes.