Bajo el lema “¡Sin Contaminación, por gurises sanos y felices!” se realizó sobre el puente General San Martín, en Gualeguaychú, la marcha anual que convocan asambleístas y vecinos de la ciudad entrerriana en contra de la presencia de la pastera UPM-ex Botnia, y también en rechazo a la instalación de una nueva planta que se haría sobre el río Uruguay.

El “Abrazo al río Uruguay” fue convocada como todos los años por la  Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, la principal organización que hace años lucha contra la pastera, de capitales finlandeses que está ubicada en Fray Bentos, a orillas del río Uruguay. De la manifestación participación autos, ciclistas y vecinos de a pie.

Nos preguntamos qué le pasó al rabino Sergio Bergman, que hasta que fue nombrado funcionario (Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable) siempre nos acompañó, es más, su oración era la que más esperábamos porque reflejaba el sentimiento de los vecinos de Guleguaychú“, comentó a la prensa Cristina Limba, una de las asambleístas de Gualeguaychú. Esta es la edición 14 de la marcha, que, como todos los años se inició con la oración a cargo del padre Roberto Cretta.

Uno de los reclamos que unificaron a los que marcharon fue la crítica a la decisión del gobierno uruguayo de multar con apenas 382.000 pesos argentinos a UPM por verter sustancias tóxicas en el lecho del río. “Con esta sanción, el gobierno Uruguayo está reconociendo que la pastera contamina, la pregunta es qué espera nuestro Gobierno. El único que nos está acompañando es el intendente Martín Piaggio y todas las fuerzas políticas del Concejo Deliberante de la ciudad, pero el gobernador Gustavo Bordet no está peleando a nuestro lado por una causa que debería sentir suya”, explicó Limba.

El gobernador de Entre Ríos, fue también muy criticado, por derogar en enero la Ley de la Madera, que habilita a vender a la industria maderera materia prima para las pasteras uruguayas. El año pasado, un informe elaborado por el Comité Científico de la Comisión Administradora del Río Uruguay CARU -organimo binacional integrado por Argentina y Uruguay- aseguró que el río Gualeguaychú está excedido en “aluminio, hierro, amonio y berilio” sobre la costa de la ciudad y de acuerdo a la “totalidad o en la casi totalidad de los monitoreos realizados” en esa cuenca.

En el año 2010, la Corte Internacional de La Haya, quien intentó acercar las diferentes posturas, determinó un aumento en la contaminación en el Río Uruguay, aunque no especificó cuál podría ser su origen, fallo que ha sido cuestionado por los asambleístas.