Fuente: INTA

Invernadero es toda aquella estructura cerrada, cubierta por materiales transparentes, dentro de la cual es posible obtener condiciones artificiales de microclima, y con ello cultivar plantas en condiciones óptimas y fuera de temporada. Es el sistema más simple y económico, para captar energía solar en favor de los cultivos.

Existen variadas opciones para construir invernaderos, y a la hora de elegir cuál de ellos construir se deben tener en cuenta los siguientes factores: Exigencias climáticas del cultivo. Características climáticas de la zona. Disponibilidad de mano de obra e insumos. Criterios de eficiencia y funcionalidad. En relación al régimen térmico a mantener en el interior del invernadero, este puede clasificarse en: frío, templado o caliente. Según el material de cobertura utilizado se pueden distinguir en rígidos (vidrio, policarbonato) o flexibles (polietileno, cloruro de polivinilo). En cuanto a la estructura de soporte, se puede utilizar madera, metal (acero, aluminio, etc.), hormigón, o una combinación de estos materiales.

Para elegir el terreno donde se construirá el invernadero se deben prever varios aspectos: ubicación, pendiente, calidad del agua, tipo de suelo y la dirección y velocidad de los vientos. No es aconsejable ubicar el invernadero en un bajo o pie de loma porque el mismo puede ser anegadizo en alguna época del año; además las masas de aire frío al ser más pesadas se depositan en los bajos.

En el caso que el invernadero se emplace en una zona llana y se encuentre expuesto al viento se debe sobredimensionar la estructura o en su defecto protegerlo con cortinas rompevientos (artificiales o naturales), las cuales deben separarse de las construcciones por la posible proyección de sombra. Tampoco es recomendable construir el invernadero cercano a las márgenes de arroyos o ríos ya que pueden sufrir esporádicamente el efecto de las inundaciones o desbordes En Patagonia, la orientación de la construcción es otro factor de suma importancia y a la hora de decidir se debe ponderar el efecto negativo más predominante a fin de poder orientarlo. Si el invernadero está expuesto a los vientos predominantes, se deberá orientar la cara más fina hacia esa dirección. Si, en cambio, el problema principal fuese la exposición al sol, se debe exponer hacia donde mayor captación de luz exista, la cual sería de Este a Oeste, donde el largo del invernáculo estaría expuesto al Norte. Durante el otoño y la primavera la insolación es escasa así que debe aprovecharse al máximo para poder prolongar la producción durante esos meses.

Factores a tener en cuenta para la construcción del Inverdadero:

Ancho del polietileno. la disponibilidad en los proveedores zonales será la que determine en cierta manera el diseño de la estructura. Dado que no se consiguen todas las medidas si no se tiene en cuenta a la hora del diseño luego habrá que adaptar el material y no sólo puede ser dificultoso sino que se suele desperdiciar polietileno.

Volumen de aire. La relación volumen de aire/ volumen de suelo cubierto es de 3 a 1. Para que exista un manejo adecuado del ambiente se requiere un volumen de aire de 3 m3 por m2 de suelo a fin de que los cambios térmicos sean graduales y no bruscos. Por ejemplo, para cubrir 1m2 de suelo, el invernáculo deberá tener 1 m de largo por 1 m de ancho por 3 m. de altura.

Ventilación. La superficie de ventilación debe ser de un 20 % de la superficie cubierta. Deben considerarse ventanas que desalojen rápidamente el calor a fin de evitar estrés térmico. De ser posible lo ideal es que se puedan abrir gradualmente para no provocar cambios exagerados en el ambiente.

Ventanas laterales. Es recomendable armar ventanas en los laterales del invernáculo en todo su largo, considerando que se solape con el zócalo el cual definirá una altura. Esta altura debe ser superior en 30 cm a la altura de las plantas o cultivos en su estadío más sensible. Además esto definirá el ancho de la ventana.

Pendiente del techo. El ángulo del talud del techo debe estar entre 25º y 30º. Esta inclinación permitirá una máxima exposición a la radiación, y por otro lado el desalojo de una posible acumulación de nieve, en lugares donde la halla.

Construcción de un invernadero

Si bien existen distintas nomenclaturas, podemos enumerar de la siguiente manera los componentes de la estructura de un invernáculo:

1. Columnas (postes) que pueden conformar un lateral o ser los centrales que soportan la cumbrera.

2. Laterales o soleras: las que unen los postes laterales en su parte alta.

3. Cumbrera: es optativa. Se ubica en la parte más alta de la estructura y puede estar sostenida por postes centrales o una cabreada.

4. Cabreada: es una estructura armada por varias partes que formarían el techo y que podría estar soportada sólo por postes laterales.

5. Ventanas. Pueden estar sobre los laterales, sobre el frente o sobre el techo: pueden ser continuas (con guÍas y colgantes) o modulares (con marco).

El cronograma de trabajo sería:

• Alineación de las columnas laterales y centrales

• Colocación y anclado columnas

• Nivelación de columnas

• Recorte de columnas

• Unión de las soleras con las columnas laterales

• Colocación de la cumbrera en columnas centrales

• Colocación del polietileno en zócalo, paredes, frentes y techo.

• Armado de puertas y ventanas.

Durante el día, la cubierta del invernadero deja pasar la radiación incidente y la misma se acumula dentro del invernadero. La radiación está compuesta por ondas largas y cortas. Las de mayor penetrancia son las de onda corta, mientras que las de onda larga son las que emiten mayormente los cuerpos y que pueden ser retenidas con algún material que se les interponga (nubes o en el caso de un invernadero la cobertura) Dependiendo de la acumulación de estas por los distintos cuerpos -y de su composición y color- el calor acumulado será diferencial. La entrada de radiación solar será condicionada por la radiación global incidente, las características del material de cubierta y el ángulo del techo. Cuanto mayor es el ángulo de incidencia, menor es el porcentaje de radiación reflejada y por lo tanto mayor será el porcentaje de radiación que penetra dentro del invernadero.

Flujo de gases dentro del invernadero

El principal gas que se debe tener en cuenta es el dióxido de Carbono (CO2) ya que este es el insumo que usan las plantas para realizar la fotosíntesis. La concentración de éste gas en la atmosfera es muy pequeña (3 ppm) por lo que se debe lograr una buena ventilación del invernadero para disponer siempre de la concentración adecuada de CO2 a fin de no disminuir el proceso fotosintético de las plantas y así evitar retrasos en el crecimiento de las mismas.

Otro gas que debe tenerse en cuenta es el vapor de agua ya que éste se condensa sobre la cubierta del invernadero y disminuye la cantidad de radiación que entra en el mismo y produce gotas de agua que crean condiciones de exceso de humedad que favorecen el desarrollo de hongos y verdín que afecta el desarrollo de las plantas y la penetración de agua en el suelo. Para evitar la condensación de vapor de agua pueden tomarse las siguientes medidas:

• Diseño del techo del invernadero: Techo a dos aguas con una pendiente de 25º, de esta forma la gota escurre antes de engrosarse. Debe haber un canalón interno de recolección de agua.

• Acción combinada calefacción – aire más apertura cenital.

• En invernaderos curvos sin calefacción: apertura gradual de la ventana a medida que el sol calienta el invernadero.

• La apertura de ventanas, si no hay radiación en invierno, hará descender la temperatura y aumentar la humedad relativa agravando la condensación. • En períodos cálidos preferentemente instalar ventiladores que introducen aire seco.

Para obtener más detalles hacé click en este link:

http://inta.gob.ar/documentos/construccion-de-un-invernadero/at_multi_download/file/construccion_de_un_Invernadero.PDF