Como cumpliendo el viejo refrán de que es preciso dejar correr el agua que no se ha de beber, lo que unos tiran otros lo usan. ¡Y cómo lo usan! En este caso, con un fuerte concepto ecológico, pero también con un sentido artístico, dos socios están armando el primer shoping con contenedores usados para el transporte de mercaderías en altamar.

Así, lograron unir el arte con el diseño sustentable. Pero esa política no se reduce sólo a la reutilización de los contenedores, sino que además es un concepto que flota en todo el proyecto: el diseño de techos verdes que mejoran la aislación térmica de los ambientes y son generadores de oxígeno al medio ambiente; paneles fotovoltaicos para iluminación de áreas comunes y el uso de artefactos de led para generar un menor consumo energético. Además, contará con su propia planta de tratamientos de efluentes.

El shoping se llamará Quo Container Center y estará formado por 57 contenedores marítimos de 12 metros de largo, reancodicionados y puestos en el kilómetro 44 de la ruta Panamericana, en la localidad de Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar. Tendrá una superficie de 2200 metros cuadrados cubiertos y semicubiertos. Se construirán 300 metros cuadrados de techos verdes y contará con 34 locales

La “container architecture” es una realidad en la era de la ecología y la arquitectura sustentable, y se basa en la reutilización y adaptación de productos y espacios existentes. Quo Container Center nace en función de ese estilo arquitectónico donde se optimiza el uso de recursos naturales y se minimiza el impacto ambiental sobre el entorno. Bajo este concepto, la propuesta cubre todas estas expectativas y, a la vez, resulta arquitectónicamente innovadora, en función del destino del edificio como centro comercial.

Como consigna importante se pensó también en que el centro comercial debía contar con un diseño de accesibilidad sin restricciones, por lo tanto todo el proyecto cuenta con baños, accesos y ascensor aptos para el uso de personas con capacidades diferentes.

Este proyecto se alinea a la tendencia mundial que nació en 2001 en la zona portuaria de Londres, con la construcción de edificios para oficinas denominada “Container City”, donde el 80 por ciento del material utilizado fue reciclado de contenedores. Amsterdan es otras de las ciudades precursoras en la utilización de containers reciclados para armar departamentos para estudiantes. El Proyecto Keetwonen, el más grande del mundo en su tipo, alberga a 1000 estudiantes. En Melbourne, Australia, se diseñó un parque de actividades para niños con una variedad de funciones como estudio, pintura, baile y descanso.

En América Latina, la ciudad de Sao Paulo, en Brasil, cuenta con una tienda de 250 metros cuadrados, galardonada con el premio al Mejor Edificio de Shopping del mundo en el Festival Mundial de Arquitectura. México cuenta con Container City, un desarrollo en donde se reutilizaron contenedores marítimos para diseñar una superficie de casi 5000 metros cuadrados que alberga galerías de arte, restaurantes, bares, cafeterías, talleres de diseño y tiendas vintage, entre otras.

El proceso para acondicionar los contenedores incluye:

* Selección de los containers, ya en desuso.
* Trabajo en taller de pintura, acondicionamiento térmico, revestimiento decorativo interior, colocación de instalaciones eléctricas y sanitarias. 
* Con la mano de la artística plástica, se trabajará en el diseño y la gama de colores.
* En el tercer piso los techos serán verdes que logran una mayor aislación térmica.