Por Matilde Moyano

Que somos hijos de la madre tierra no es una metáfora, es un proceso biológico real. El compost es un ejemplo muy claro: los desechos orgánicos se transforman en tierra fértil, vuelven a ser lo mismo que les dio vida.

La técnica del compostaje se realizaba tradicionalmente en el jardín, cavando un pozo para arrojar allí los desechos orgánicos y obtener abono. En la actualidad, diversos emprendimientos en nuestro país facilitan la realización de este proceso, con la fabricación de composteras que no solo aceleran el proceso, si no que además permiten realizar compost en cualquier lugar, aunque no tengamos una casa con patio.

Es importante destacar que todos podemos hace compost con nuestros residuos orgánicos, aunque no nos dediquemos a la jardinería, ya que de esta manera podemos no sólo colaborar a reducir la cantidad de basura domiciliaria hasta en un 60%, si no también aportar a reducir la emisión de gases de efecto invernadero y mitigar la problemática del cambio climático, además de acercarnos a la naturaleza de la cual somos parte.

Es un aporte social a partir de una acción individual”, nos dijo Ana Baldoni, una oceanógrafa y emprendedora que conocimos en Expo BIO Sustentable, quien junto a su hermana tuvo una idea hace 5 años y se animó a materializarla “para hacer realidad algo que nosotras sabíamos que era posible, que nos parece importante para la sustentabilidad social, porque es muy preocupante la cantidad de basura que llega a los basurales, que en realidad no es basura”.

Estamos hablando de la composteraSapo Compostero‘, un proyecto marplatense que a diferencia de otras disponibles en el mercado tiene una prestación diferente, ya que está montada sobre un eje, y es una especie de tambor que se puede rotar, con lo cual el compost se va mezclando a medida que se van agregando más desechos orgánicos, lo cual hace que el proceso sea más rápido.

Otra ventaja de esta compostera es que está forrada con aislante térmico, lo cual preserva la temperatura propia del compost, que cuando empieza el proceso se eleva, entonces se conserva el calor, lo cual disminuye el tiempo del proceso.

Sapo Compostero tiene dos compartimentos. Se comienza a llenar uno de ellos y pueden pasar semanas hasta que se completa (aunque parezca que se terminó de llenar la primera vez, a la semana el volumen se reduce). Cuando el primer compartimento se llena luego de semanas, se comienza por el segundo, para que el primero quede madurando y continúe reduciendo su volumen. Cuando el segundo se llena, es un indicador de que el primero finalizó el proceso de compostaje y está listo. Entonces hay que girar para abajo el tambor y abrir la tapa para descargar la tierra fértil, y comenzar a llenarlo para iniciar un nuevo proceso.

Ana nos explicó que cuanto más grande es el volumen de residuos, se trabaja mejor, ya que la temperatura se eleva más. Hay dos tamaños disponibles de esta compostera, uno de 122 litros (9kilos de residuos por semana) y otro de 190 litros (15 litros de residuos por semana).

Si te interesa conocer más detalles de esta compostera podés ingresar en la web de Sapo Compostero.