La noticia causó gran conmoción en Mendoza, un grupo que estaba haciendo trekking en los alrededores de Los Molles (Malargüe) halló 34 cóndores y un puma muertos, amontonados y con signos de haber sido incinerados. Las primeras investigaciones suponen que habrían sido envenenados con carbofurán, un agrotóxico que es usado por los productores de la zona para envenenar los restos de los animales que cazan los pumas o zorros.

NI bien se supo del hallazgo, se armó un equipo para llegar hasta el lugar, situado a unos 3.000 metros de altura. La Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial ordenó un relevamiento de la zona a fin de poder sumar pruebas acerca de los responsables de este hecho. La Policía Rural y miembros de la Fundación Cullunche, Ecoparque Mendonza, Fundación Bioandina Argentina, investigadores del Conicet, Ecoparque Buenos Aires y personal de Fauna de la Nación se hicieron presentes en el lugar.

Generalmente estas personas utilizan carbofurán, que es un agrotóxico”, explicó al diario Los Andes el jefe del departamento de Fauna de Mendoza, Adrián Gorrindo. El funcionario detalla una práctica que se ha vuelto usual entre los productores ganaderos de la región: cuando un puma o un zorro mata ganado, dejando los cadáveres para comérselos al día siguiente, lo rocían con algún agrotóxico, como por ejemplo carbofurán. Esta peligrosa práctica trae nefastas consecuencias, ya que cuando el puma o el zorro vuelven por su presa, terminan envenenados, pero también los cóndores, que se alimentan de la carroña.

Es una práctica que se usa mucho. Pero pone en riesgo también a las especies carroñeras, que se alimentan con los restos que dejan los depredadores. Y aquí entra en escena el cóndor”, detalla Gorrindo. Los cóndores muertos fueron hallados en cercanías a Los Molles, en el departamento Malargüe. Los ejemplares estaban amontonados y algunos con signos de haber sido quemados, aparentemente los autores quisieron borrar huellas y “evidencia” A pesar del mal estado de conservación, se pudo determinar que eran 34 cóndores muertos, 20 machos y 14 hembras, a un costado había un puma, una oveja y un cordero.

Las aves son las principales afectadas, son las más sensibles a este tipo de agrotóxico. Los ganaderos creen que el cóndor caza animales vivos pero no es así, el cóndor no es rapaz, es carroñero. Buscan eliminarlos porque los tienen identificados como enemigos de su ganado y no es así“, afirmó Gorrindo al diario La Nación. Los especialistas advierten que esta práctica no sólo es peligrosa para los animales, sino para el propio ser humano, ya que manipular este tipo de agrotóxico puede causar contaminación del suelo y el agua de la zona.

A pesar de que cada vez es más usual hallar animales muertos por envenenamiento, lo que impacta del hecho es el volumen de animales muertos. “Es terrible a nivel biológico lo que pasó. El cóndor vive desde Venezuela hasta Tierra del Fuego y esta matanza es un agujero biológico irreemplazable, es equivalente a la mitad de la población de cóndores de Ecuador”, puntualizó Vanesa Astore, directora del Proyecto Nacional de Conservación del Cóndor Andino. Dentro de dos semanas se tendrán los resultados de las necropsias que se le están haciendo a los animales muertos.

La Justicia está investigando el hecho, desde Prensa del gobierno mencionan que el cóndor “está declarado Monumento Natural Provincial mediante Ley 6599/98. Y protegido por la Ley provincial 4602, con su modificatoria Ley 7308 y Decreto Reglamentario 1890/05. En tanto, Mendoza adhiere a la Ley Nacional 22421 de Conservación de la Fauna. Dentro de la tipificación de multas en la provincia, la pena en pesos por afectar a esta especie va de $35.560 a $222.250“.

El año pasado el Programa de Conservación Cóndor Andino rescató más de 260 cóndores con síntomas de envenenamiento por plomo o por ingerir carne contaminada con agrotóxico.