Aunque la prohibición de realizar carreras de galgos está vigente en todo el país, esta raza no deja de ser usada para fines ilegales. Según se informa desde la Coordinación de Seguridad Rural del Partido de Olavarría, durante julio se han labrado actas por explotación de galgos a los que han hallado estimulados químicamente para responder mejor a actividades relacionadas con la caza.

Los galgos, según se difunde en un parte de prensa de la institución policial, son estimulados con productos químicos para que puedan “rendir” mejor en horas de la noche con el fin de que pueden cazar de manera más eficaz y por más horas y bajo condiciones climáticas extremas. Aquí se presentan dos delitos, el de la caza y el de someter a un animal a maltrato.

El hecho no es nuevo pero en el último mes se recrudeció. Los comandos de Patrulla Rural labraron actas y secuestraron medicamentos que fueron usados para estimular a los animales. Estos procedimientos se hicieron en Olavarría, Azul, Tandil, General Alvear, Las Flores y Rauch. En todos los casos, los cazadores no eran de la zona, sino que tenían residencia en otros municipios bonaerenses, como Castelar y Lomas de Zamora.

Las asociaciones proteccionistas vienen alertando sobre estas prácticas, que aumentaron luego de que se sancionara la Ley que prohibió las carreras de galgos en todo el país. En todos los casos se infringe con la Ley de Maltrato Animal. El accionar de los cazadores atenta con la vida de los perros, según difunde el medio regional ABC Hoy, las pastillas que se hallaron son para mejorar el rendimiento cardíaco con el fin de poder correr tras la presa durante toda la noche. Lo curioso, y lo que demostraría la convivencia entre la policía y algunos propietarios de galgos, es que una vez labradas las actas, los perros son devueltos a sus dueños, los mismos que los someten a maltrato.