La Patagonia fue desde siempre un lugar especial, lo es hoy y lo fue en la antigüedad, cuando el hombre aún no caminaba sobre la tierra en el sur de nuestro país había una fauna única en el mundo. En el Cerro Cóndor (Chubut) hallaron un raro ejemplar de un réptil volador, lo llamaron Allkaruen Koi y habitaba el sur hace 170 millones de años.

“Este hallazgo es importante porque revela una de las etapas menos conocidas de la evolución de los pterosaurios y demuestra cuánto nos queda por conocer del Jurásico en el hemisferio sur”, detalló a la prensa Diego Pol, investigador del Conicet y miembro del Museo de Egidio Feruglio de Trelew, conocido en todo el mundo por su exposición de fósiles antideluvianos.

El pterosaurio, tal la espacie hallada, plantea un desafío a los especialistas ya que aún es un misterio cómo fue que evolucionó esta especie. Una de las sorpresas fue el excelente estado de conservación de los restos fósiles de este extraño réptil volador. Es el fósil de esta especie más viejo hallado en el mundo.

“El cráneo estaba tan bien preservado que hemos podido reconstruir la cavidad cerebral y comprender las modificaciones que tuvo ese órgano de los pterosaurios como adaptación a su particular modo de locomoción: el vuelo“, comentó Pol.

El animal, al que llamaron “Allkaruen Koi”, voz tehuelche que significa “cerebro antiguo de la laguna”, ilustra a los estudiosos acerca de la evolución que tuvo el cerebro de esta espacie, mucho más cerca del de las aves que de los reptiles, como los dinosaurios. “Se trata de una especie de estadio ‘intermedio’ que muestra cómo fue la evolución del cerebro en este grupo de reptiles a lo largo del Mesozoico, período conocido como ‘la era de los reptiles'”, contó Pol.

Esta clase de reptiles son el origen de todos los reptiles que conocemos hoy en día. El enigma a develar para los paleontólogos es conocer cómo y cuándo se originaron los pterosaurios. Del hallazgo también participaron Laura Codorniú de la Universidad de San Luis y Ariana Paulina-Carabaja, del Instituto de Investigaciones y Biodiversidad de Bariloche, y miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas-Conicet.

El lugar en donde se halló este réptil volador está ubicado en un sitio en donde había un lago cuando aún América y África estaban unidas. Los fósiles de este animal nos hablan de un mundo que parece irreal, pero que existió, hoy, miles de kilómetros y un océano separan estos dos continentes.