Se trata de una nueva especie que fue bautizada como Asfaltovenator vialidadi debido al lugar en el que se produjo el descubrimiento y en homenaje a la asistencia que brindaron en diversos proyectos paleontológicos la Dirección Nacional de Vialidad y la Administración de Vialidad de la Provincia del Chubut.

Tras la extracción del bochón de yeso que contenía los restos del dinosaurio, estos demoraron cinco años en ser preparados en los laboratorios del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), en la ciudad de Trelew, debido a sus condiciones de preservación. El bloque de roca pesó alrededor de cinco toneladas.

El hallazgo permite arrojar algo de luz sobre un período muy complejo, y conduce a replantear los vínculos filogenéticos que se establecieron durante la gran radiación evolutiva ocurrida hace alrededor de 170 millones de años.

En el Jurásico Medio surgieron los grupos de dinosaurios que luego dominaron todos los ecosistemas de la Tierra. Sin embargo, aunque se sabe que fue una etapa de bruscos cambios en el que en un ciclo relativamente corto de tiempo surgieron muchas especies y linajes nuevos, son pocos y fragmentarios los registros fósiles con los que se cuenta a nivel mundial para poder conocer mejor este momento clave en la evolución de los dinosaurios.

Más complicado aun resulta obtener información que permita a los paleontólogos poder determinar con cierta precisión el modo en el que se produjo en este lapso la evolución de los dinosaurios carnívoros, mucho menos abundantes que los herbívoros.

Diego Pol, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el MEF, y uno de los autores del trabajo publicado hoy en Scientific Reports, explicó que El estudio del esqueleto -que incluye el cráneo y la mandíbula completa, además de los brazos y parte de las patas- nos reveló una combinación de caracteres muy inusual que mezcla peculiaridades propias de distintas familias del grupo de los tetanuros. Este análisis nos lleva a replantear lo que conocemos hasta ahora sobre la evolución temprana de los carnívoros en el Jurásico”.

Entre otras conclusiones significativas, el análisis filogenético de A. vialidadi, permite a los paleontólogos reafirmar la existencia del grupo de los carnosaurios que abarcaría tanto a los allosauroideos como a los megalosauroideos. Esto significa que todas las especies de estos dos grandes grupos tienen un ancestro común que no comparten con los coelurosaurios.

“La existencia de los carnosaurios en tanto grupo había sido cuestionada recientemente. La inclusión de la nueva especie en el análisis filogenético modifica los árboles evolutivos de manera significativa, de tal modo que nos lleva a repostular la existencia del gran grupo de los carnosaurios”, explica Pol.

Asfaltovenator es un gran terópodo cuyo tamaño es comparable al del Allosaurus de América del Norte, tiene una longitud corporal estimada de entre siete y ocho metros y su cráneo mide cerca de entre setenta y ochenta centímetros de largo. Es también el primer representante de superfamilia de los allosauroideos hallado en Sudamérica.

Además de Diego Pol, participó de este trabajo el paleontólogo alemán Oliver W. M. Rauhut de la Universidad de Munich.