Fuente: El Liberal / Infogei

Un vecino de Colonia El Simbolar encontró restos de un objeto extraño, en una zona montuosa, distante 5 kilómetros de la localidad, y según sus apreciaciones «podría tratarse de fragmentos de un meteorito». Héctor Santalices, dialogó con un medio local en el lugar del hallazgo y contó detalles de su descubrimiento, ocurrido el pasado sábado por la tarde, cuando regresaba a su domicilio, tras una jornada de caza en los montes que rodean la ciudad.

«Este fragmento está en el lugar desde hace mucho, y siempre lo miraba desde lejos, pero nunca me había asomado a verlo con atención. El sábado, cuando volvía de cazar en el monte tuve la curiosidad de acercarme y me di con una roca muy extraña. Ahora habría que ver si realmente es un meteorito o qué objeto es. Es una piedra muy rara», contó Santalices, mientras miraba una de las rocas que descansan a la vera de un canal de drenaje.

Se trata de dos importantes fragmentos que tienen forma de rocas, aunque lo extraño, según el lugareño, es el peso, ya que a pesar de su magnitud, estima que no superan los 40 kilos cada una. Además, a la luz del sol se puede apreciar que estos fragmentos tienen diversos colores, entre los que se define el marrón, verde y algunas partes anaranjadas. «Las piedras están en el lugar desde hace mucho tiempo, pero tampoco décadas. Hace unos años hicieron excavaciones en el canal de drenaje y no estaban. Cuando cruzaba y veía las piedras pensaba que podrían hacer sido que salieron cuando trabajaron en la zona, pero después me di cuenta que no, que el trabajo de excavación se había hecho mucho antes», agregó Héctor.

Nadie sabe el tiempo que tiene la presencia de las rocas en el lugar. Con exactitud nadie puede decirlo. Sin embargo, Héctor y su familia analizan de qué manera y en qué tiempo, estos objetos pudieron llegar al lugar. «No sabemos cuánto tiempo llevan estas rocas ahí. Calculamos que mucho, mínimo dos años. Cuando hablamos con la gente sobre este hecho, recordaron que, hace aproximadamente dos años, mientras regaban sus sembrados, vieron una luz que cayó en la zona. Generalmente decimos que cayó una estrella, pero esa vez fue especial porque la luz iluminó bastante. Sin embargo, después nadie dijo nada, hasta ahora, que aparecieron estas piedras», sostuvo.

Sobre sus características, Santalices explicó: «Llama la atención porque no es pesado, a pesar de parecerse a unas rocas, tienen 40 kilos aproximadamente cada una. Además tiene un aspecto de algo fundido, que pasó por una temperatura muy alta. Tiene por partes color ladrillo, y en otros lugares, verde, amarillo. Es la primera vez que veo algo así y es realmente sorprendente. Se parece al que está exhibido en el Centro Cultural del Bicentenario».

Dadas las características extrañas de los elementos, se inició una minuciosa investigación con el fin de poder determinar su procedencia. En diálogo con el Nuevo Diario de Santiago del Estero, la geóloga María del Huerto Benítez, quien se desempeña en la Facultad de Ciencias Naturales de Tucumán e Instituto Miguel Lillo, hizo un primer análisis y distinguió tres características interesantes en las piedras.

Uno de ellos es la coloración, ya que se observan tonos rojizo-naranja, amarillento y verdoso, que indicarían la presencia de minerales de hierro, cobre, magnesio y silicatos (minerales hallados en meteoritos rocosos), y que toman ese color debido a la alteración atmosférica. El otro eje destacado es el aspecto de la superficie, como quemado o fundido, lo cual podría indicar la exposición de este material a temperaturas elevadas. Finalmente, subrayó que sólo fueron halladas dos piezas en el lugar, sin haberse encontrado hasta el momento otras rocas con esas características.

“Esto podría llevarnos a pensar que nos encontramos ante un meteorito. Pero también podrían ser rocas de origen volcánico formadas por minerales de hierro y magnesio que pueden tomar esa coloración y presentar un aspecto externo similar, con agujeros formados por la liberación de gases y superficie lisa, con lo cual se debería estudiar si hay formaciones rocosas con esas características en la zona o sólo este material que representa un caso aislado hasta el momento”, sostuvo Benítez.

En este marco, la geóloga anticipó que será necesario un estudio más detallado de la roca “para poder observar la composición mineralógica, la estructura interna y otros rasgos característicos claves, sería lo óptimo para llegar a una conclusión válida sobre el origen de este material”.