El hallazgo se hizo por casualidad, cuando un ciclista que estaba pasando con su bicicleta por la zona de bardas de la ciudad de Neuquén vió algo que sobresalía del suelo. Se acercó y le llamó la atención, de regreso a su casa se puso en contacto con el Museo de Ciencias Naturales.

Dependiente de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional del Comahue, el Museo de Ciencias Naturales recibió el llamado del ciclista, y comenzó a prepararse para iniciar el rescate de los restos.

Domenica Santos y Juan Porfiri, ambos paleontólogos, pidieron a la Dirección provincial de Patrimonio y Cultura autorización para trabajar en la zona donde el ciclista había marcado, se trata de un lugar en donde se está construyendo el tercer puente de la zona conocida como Cañadón de las Cabras, donde hace algunas semanas se está removiendo tierra.

Al llegar al lugar dieron con los restos, según los especialistas estaban depositados en sedimentos del período cretácico superior y se trata de piezas de un dinosauro saurópodo de por lo menos 15 metros de largo. Los paleontólogos, junto con la colaboración de un estudiante de la carerra de Geología trasladaron los restos al museo de la Universidad Nacional del Comahue.

La ciudad de Neuquén, como así también, gran parte de esta provincia es una región muy rica en yacimientos paleontológicos, particularmente de dinosaurios, que son la prueba irrefutable de que esta tierra tuvo una colonia muy importante de grandes dinosaurios.