El descubrimiento de una nueva espacie animal se produjo en los patios y baldíos de la ciudad de Córdoba, no fue necesario irse a tierras vírgenes o a lugares inaccesibles. La araña Neonella acostae fue hallada en esos espacios.

Descubrir una especie es hermoso, es aportar un granito de arena a una gran montaña de conocimiento que se viene construyendo desde hace siglos. A los que nos gusta la ciencia, todo nuevo aporte es maravilloso, reconfortante, desde una especie, una idea o una hipótesis. El conocimiento genera más conocimiento y eso siempre es gratificante”, asegura Raquel Gleiser, profesora Universidad Nacional de Córdoba (UNC) e investigadora del Conicet.

Gleiser es una de las responsables del hallazgo. La descripción de la nueva especie fue publicada en la revista científica Zookeys. El trabajo forma parte de la tesis de doctorado de Carina Argañaraz, becaria del Conicet.

Gleiser y Argañaraz estaban en realidad estudiando los ambientes urbanos en la ciudad de Córdoba para saber cómo afectan a la diversidad de arañas e insectos (artrópodos). “Teníamos la esperanza de detectar nuevas especies ya que hay pocos estudios previos sobre arañas de nuestra provincia”, asegura la investigadora.

Neonella acostae pertenece a la familia Salticidae , o araña saltarina. “El nombre acostae se lo pusimos en honor a Luis Acosta, un conocido aracnólogo de la UNC”, comenta Gleiser. Los investigadores aún no saben si se trata de una especie propia de Córdoba (un endemismo), o si existe en otros lugares del mundo. Ese punto queda por resolver.

En la ciudad de Córdoba hay dos especies más del género Neonella : Neonella minuta y Neonella montana. Son arañas muy pequeñas, de menos de dos milímetros, por lo que a simple vista es difícil distinguirlas. “Pero claramente se diferencian por su patrón de coloración dorsal”, asegura la investigadora.

Los científicos explican que para definir una nueva especie se hacen estudios a nivel de las estructuras reproductoras y se tratan de localizar, si existieran, otras diferencias claves de forma, tamaño, coloración y de ciertas estructuras e incluso de sus genes.

Cuando la observamos con lupa y microscopio y vimos su tamaño, realmente nos llamó la atención. Gonzalo Rubio (investigador de la Universidad Nacional de Misiones y especialista en esta familia de arácnidos) fue quien confirmó que se trataba de una especie aún sin describir”

Este tipo de arañas no representa un peligro sanitario. Pero el hallazgo es importante porque contribuye a conocer la fauna local. “Además, las arañas cumplen un rol muy importante en la naturaleza ya que son depredadoras de otros artrópodos, como los insectos, y contribuyen a mantener la estabilidad de los ecosistemas”, explica Gleiser.

Las científicas explican que es frecuente descubrir nuevas especies de arañas y de insectos. “Hay estimaciones recientes que indican que habría entre tres y seis millones de especies de artrópodos en la Tierra (como las arañas e insectos) de los cuales ciertamente se conoce menos de la mitad. La mayor diversidad está en ambientes tropicales. Sin embargo, nos está .La nueva especie hallada en Córdoba capital es saltarina y mide menos de dos milímetros. A simple vista, no es sencillo observarlas ni identificarlas. Pero allí está y convive con nosotros seguramente desde hace cientos de años.

Las descubridoras de la araña: