Mar del Plata tendrá su primera “Navetierra”, a partir de la iniciativa del médico Nicasio Cavilla, dedicado a la medicina natural ayurveda. Hará una casa autosustentable siguiendo el diseño del arquitecto Michael Reynolds, que se está replicando en todo el mundo y que recientemente visitó Uruguay y ayudó a construir la primera escuela autosutentable del latinoemérica.

La Navetierra Druvaloka, como se llama, se emplazará en un predio de Sierra de los Padres donde se está asentando una comunidad Hare Krishna y tendrá como objetivo convertirse en un centro de medicina ayurveda.

El diseño se realizó respetando todos los principios de este tipo de viviendas y la realización estará encabezada por la Cooperativa Caminantes, especializada en construcción natural. Juan Pilotta, uno de sus referentes, ya participó en la construcción de tres Navetierras lideradas por el propio Reynolds en Ushuaia, El Bolsón y Jaureguiberry (Uruguay).

El proceso incluirá la realización de talleres teórico-prácticos, con el doble objetivo de promover las acciones comunitarias y replicar los principios de la construcción natural. El propio Cavilla explica su idea: “Va a estar en un predio de 5 hectáreas, en un proyecto de la ONG Prabhupada Seva que nuclea a la congregación Hare Krishna de Mar del Plata. Dentro de este predio tengo media hectárea en la que tengo planeado desarrollar un centro de salud natural, un hospital de día al que pueda ir la gente a recibir terapias, alimentación, meditación, que permitan intervenciones más profundas que una consulta de una hora con un médico para experimentar lo que es una forma de vida más saludable y que quede más impregnado en la psiquis para practicarlo en la vida cotidiana.”

El proyecto contempla una escuela, templo, monasterio, viviendas familiares. Pilotta explica que “La idea es adaptar todos los conceptos que plantea Reynolds para que se logre un modelo de casa que será más replicable, por costos y metodologías, en Sudamérica. Por ello, en vez de hacerse en un mes, va a tardar un poco más, pero va a incluir todos los principios de la arquitectura bioclimática”, definió.

Pilotta indicó que “las Navetierra generalmente se construyen en repetición de módulos U. La fachada va a estar orientada al norte, va a tener un dormitorio principal, de 4×5, un invernadero al norte integrado a la cocina, un baño con bañera y una pileta en el invernadero. Todas las aguas de baño y pileta se van a depurar con los planteros, en forma subterránea y estas aguas se van a utilizar para cargar el depósito del inodoro. El techo del invernadero va a captar agua de lluvia que se va a almacenar en un tanque y se usará para riego y también para el baño”.

Además señaló que “va a haber un hall de entrada para proteger del viento sur y como la cocina comedor se integra al invernadero, hicimos una doble protección de vidrio”. En tanto como aislantes en las paredes “vamos  a usar fardos de paja en vez de material sintético y ladrillos PET (botellas de gaseosas rellenas con papeles de golosinas, revistas, y otros materiales) que van a ser aislantes dentro de palets”.

En cuanto a la climatización, Pilotta explicó que “utiliza inercia térmica, todo el frente es vidriado, se va a usar doble vidriado, con un ángulo calculado para que entre el sol del invierno, se cargue de calor la masa de neumáticos y el piso y el sol del verano, que es más alto, caliente, no entre sino que dé a la parte del invernadero. Con eso se logra, sin gastar energía fósil, mantener las condiciones de temperatura adecuadas”.

Además, se van a usar dos tubos de refrigeración trasera, que dan al sur y por los que entra el aire fresco y unos ventiluces superiores en el invernadero por el cual sale el aire caliente. Esta ventilación cruzada logra mantener la temperatura estable. 

El diseño de la Navetierra de Sierra de los Padres: